enero 07, 2012

Tercera parte de la historia para Ada!!!

Hola niñas!!! saludando!!! xD
Si tardo en publicar pero la edicion aveces no es facil x.x Aun asi aqui traigo la ultima parte de la historia para mi Ada mi pollis!!! ASi que bueno a todas las saludo deseandoles un buen año, un buen fin de semana y disfruten las vacaciones que quedan!!!! :D Y siii aparece alguien a quien amo mucho tambien!!! Mi Beu!!! que todo tiene un por que.... ya lo veran ;D


Besos niñas!!!


Suerte!!


Xau!!! :D









Parte 3: Entre caos y girasoles….



Un frio escalofrió se coló en mi cuello. Eso me había despertado aunque toro prácticamente estaba oscuro, ni un rayo de luz había. Me preocupe, mas aun cuando quise moverme y mis manos detrás de mi espalda se encontraban atadas al igual que mis piernas, que aun sobre el pantalón podía sentir que no habían sido para nada benévolos al usar una cinta, ya que cuando quise apenas moverlos púas filosas rasguñaban mi piel advirtiéndome de cualquier movimiento y herida grave que podía sufrir



Quise gritar pero la mordaza en mi boca además de provocarme arcadas que retenía para evitar ahogarme con mi propio vomito silenciaban cualquier intento de emitir aunque fuese un jadeo.

Unos pasos se escucharon cercanos haciendo eco en el lugar.



-Cariño se que ya estas despierta…- De nuevo la voz tétrica de aquel hombre me inundo, había pánico en mi, recorriéndome de pies a cabeza inundándome cada uno de mis sentidos.



-¿De verdad está con él?- La voz desdeñosa de una mujer me tomo por sorpresa, se escuchaba lo bastante cerca y aun así no escuchaba un sonido que distinguiera o confirmara su presencia.



-Créeme, que decir cercanos se queda corto… El la quiere…- El hombre me hizo sentir escalofríos, había incluso burla.



-Asher podría decir que hoy quiere helado, podría decir que es su favorito y mañana decir que lo aborrece y que le ha aburrido… eso sucederá con la humana…- Un tintineo parecido al que hacen una docena de pulseras se escucho, cerré mis ojos, aunque era estúpido a estas alturas.



-Ella es diferente, él y ella al parecer se han unido. El la necesita- Explico con aburrición el hombre quien se acerco lo bastante para levantarme jalándome del cabello. Mis gritos fueron silenciados pero mis lágrimas corrían por mis mejillas. Mis muñecas podían sentir como se rasgaban al igual que mis tobillos por el movimiento. El dolor era insoportable, yo no había hecho nada para merecer nada de esto.



-Sí, eres culpable…- De nuevo la voz de la mujer hablo destilando acido –No se quien te creas niña, pero de verdad que eres ingenua para enamorarte de un demonio. Mejor dicho de mi demonio- Su tono posesivo me invadió como hiel. Era ilógico pero sentí celos.



-Krela… Por favor cierra tu puta boca y desaparece- Esa voz me atrajo del infierno, incluso quería llorar al escuchar a Asher. Pero en un segundo fui arrojada contra la superficie dura y terrosa haciendo que mi cabeza chocara contra esta. Podía sentir como la sangre corría por las heridas que suponía profundas.



-Vaya….mi oveja perdida regresa al redil….-Yo aun estaba consciente de todo y de nada solo escuchaba en la oscuridad y sentía brisas que me señalaban cuando alguien se movía, o al menos eso suponía.



-No entiendo porque la has traído Serget, déjala fuera de esto, se acabo- Asher se escuchaba tranquilo. Yo solo imaginaba detrás de mis parpados su rostro y besos. Al menos sabia que moriría con un buen recuerdo.



-Te sacare de aquí Ada- La voz de Asher sonó en mi mente, y unas manos se encontraban desatándome, o al menos hacían el intento.



-Soy Ashton, pero te sacare de aquí- Una inexplicable paz me inundo después de sentir mis manos liberadas, también mi mandíbula volvió a su sitio cuando me saque la mordaza sintiendo nauseas. Agradecí la oscuridad para no mirar el trapo.



Mis piernas se encontraban lastimadas, quise hacer el intento como cuando uno ve una película de acción y mira como los protagonistas pese a heridas siguen corriendo o cojeando y lo logran. Apenas pensaba en ello cuando Ashton me tomo en brazos, yo me afiance a su cuello y antes de emprender el camino escuche las palabras que me dolieron como puñales en el corazón como si mi alma se incendiara y el dolor no cesara.



-Tú la quieres, ella te importa lo suficiente como para venir aquí a salvarla…. Tu la amas- Acuso el hombre que ahora sabia que se llamaba Serget.



-Esa humana no me importa, por mi puedes matarla y comerte sus entrañas…. Yo no amo a nadie ni nadie puede amarme a mi- Sentí frio, sentí dolor y Ashton solo me abrazo en silencio – Soy un demonio no está en mi naturaleza… Aunque ella me sirvió, es cierto, pero solo la use- Un tono de risa perversa hizo eco no solo en el lugar sino en mí.



Y de un momento a otro Ashton corrió, eso me indico el viento que azotaba y enfriaba mi rostro húmedo.

Podía esperar lo peor pero de esperar a estar consciente a que yo lo sepa, eso era bajo. Por un momento pude sentir mas que pasión por Asher, pude sentirme querida, no esperaba un “Te amo” pero el me había utilizado y pese a todo lo que quería decirme a mí misma, justo ahora no quería moverme. Pronto la luz de la luna inundo el lugar señalando una especia de salida. Todo ese tiempo habíamos estado en una cueva por lo que podía ver.



Ashton no paró ahí, seguí corriendo hasta que nos topamos con un pequeño lago, quieto y hermoso.




-Ada…- El hombre me puso en una roca, sentía su mirada azul escudriñándome con ansiedad y preocupación –Estas sangrando mucho- Hablo y fue que pude ver mis manos bañadas en sangre, que a la luz de la luna se miraba oscura como si en vez de sangre fuera tinta o petróleo cayendo ahora a la tierra.



-Tengo frio Ashton, por favor no me dejes- Le dije con la voz ronca, mi fuerza comenzaba a menguar, al igual que mi energía vital.



-Te prometo que saldremos de aquí… estarás bien- ¿Cuántas veces había escuchado aquella línea?, para nada estábamos bien, ni si quiera sabíamos dónde estábamos.




-De verdad que poca educación tienen, ni si quiera dijeron adiós…- La mujer a la que habían llamado Krela apareció frente a mí, su cabello era rojo, parecían llamas, ya que incluso el parecía irradiar calor y el color de forma increíblemente aterradora, su piel desnuda parecía cubierta de letras y símbolos grabados en su piel tan profundamente que incluso parecían tener relieve.



-Por favor, tú le has escuchado… él y yo no somos nada. El se aburrió de mí, no le importo ni le importe nunca solo me uso…-Mi voz se quebró ante mi última oración, yo deseaba que ella se alejara, que me dejara huir y seguir viviendo.



-Lo sé, lo sospeche y gane- Dijo ronroneando, su rostro tenia facciones hermosas. Sus ojos eran negros y letales. Y de un momento a otro se tiñeron rojos –Pero sabes… aun así no puedo dejarlos ir…-Y justo cuando avanzo a mi dirección empuñando algo parecido a una lanza Ashton se acerco a ella y la lanzo varios metros detrás.



Se volvió a mí e hizo girones lo que quedaba de su camisa y me hizo unas improvisadas vendoletas que coloco en mis muñecas y tobillos.



-Estarás bien, por favor resiste…-Mencionaba y de pronto La mujer se acerco furiosa, su rostro parecía deformarse con simple y llano odio.



-¡¡Cuidado!!- Grite y Ashton se volvió un borrón, el se había colocado detrás de la mujer tomando sus manos –Esto es por ella- Dijo con suficiencia antes de tirar fuerte de sus brazos y arrancarlos de su cuerpo en un movimiento rápido. Después del alarido de dolor de la mujer y una mirada envenenada en mi dirección, Ashton la arrojo a la tierra.



Fue que comprendí que Ashton no distaba de ser como Asher, que él estaba conociendo y usando su propia fuerza. Quería gritar y salir corriendo pero el pánico me silenciaba. Solo podía mirar con horror la imagen frente a mí.



-Están jodios…-Escupió la mujer entre tierra y su fango que suponía como su líquido vital.



-Por las circunstancias- Ashton cambio su semblante ahora frio, incluso aterrorizaba-Tu eres la jodida cielo…-Pensé en como la situación m sobrepasaba, había leído en libros fantásticos miles de historias aun mas terroríficas y complicadas, incluso había visto películas de ciencia ficción elaboradas y aun así lo que estaba viviendo sobrepasaba todo.



Krela jadeaba en el suelo y pese que emergía de sus heridas algo parecido a la brea de color negro y de consistencia pesada. Su cabello aun parecía ondear con fuerza, el fuego de un momento a otro fue domado por las manos de Ashton quien lo sujetó como si fuera cabello normal sin sufrir daño o quemadura alguna, retorció tanto este que tuve que mirar hacia otro lado después de lo que intuía que haría.




Un alarido irrumpió lo que parecía ser una noche, excepto que la luna estaba en algo parecido a un eclipse violeta. La imagen era imponente increíble y tétrica. Y pese a todo no pude pensar en nadie más que en Asher.



Pronto cerré mis ojos para darle paso a lágrimas silenciosas, a lágrimas de decepción. Yo misma me había prometido hacia un buen tiempo a no llorar, había entendido que el llorar no traía a las personas ni revivía a muertos. Yo misma era quien se quejaba de las lágrimas e incluso procuraba que mis amigas no lloraran. Ahora mismo no podía contenerme, todo el cuerpo me dolía pero nada se equiparaba con el dolor del alma que sufría. Era algo que ardía en mi pecho, que obstruía mi boca.




-¡Bravo! Hasta que le has cerrado la boca a esa perra- El que mi corazón se agitara por esa voz no era nada bueno. El hombre al que Asher había llamado Serget se encontraba a un metro de mí aproximadamente. Era extraño, su mirada burlona y vacía auguraban peligro, al igual que el aura sombría que le cubría de pies a cabeza. Su cabello era de un verde extravagante. Sus ojos de color carbón daban la impresión de estar vacios y sin vida.



-Aléjate de ella- Advirtió Ashton midiendo distancias y poniéndose frente a mí de forma protectora.



Mis oídos zumbaban y todo daba vueltas. Era como si tuviera vértigo, excepto que las nauseas se precipitaban con la malévola forma de arcadas.



-¿Qué demonios?- En un parpadeo y evadiendo a Ashton se manifestó frente a mí en algo parecido a un destello grisáceo.



-Por favor, déjame ir. Yo no he hecho nada- Cerré mis ojos y me tape el rostro esperando un golpe que nunca llego.



-Estas embarazada niña…. ¿Cómo es posible?- Me miro con terror. Después de eso Asher se apareció a mi lado y me sostuvo. Al otro lado se encontraba Ashton.



En mi cabeza solo resonaba la palabra embarazada. No me lo había planteado, es decir sabía los ciclos naturales y lo que una mujer planea en algún punto de su vida, pero yo no me veía como una madre exactamente. Y mucho menos ahora que sabía que el padre no me amaba.



De manera instintiva lleve una de mis manos hacia mi vientre plano. No había nada, es decir no esperaba una patada o algo parecido. Después los trapos en mis muñecas me aterraron ya que se encontraban totalmente rojos.



-Esto es imposible…-Serget miro a ambos hombres quienes se encontraban a mis lados.



-Te encantaría saber lo más impresionante de todo…-Ashton sonrió seguro.



-Solo había uno….-Balbuceo el hombre mirando a ambos hermanos con algo cercano al terror.



-Creo que no sabes toda la historia….-Asher se coloco tras él y tomo sus hombros con fuerza –Mi madre a quien por cierto mato tu amigo Xilat. Ese bastardo ya tuvo su merecido por cierto- Serget se puso azul, de un azul cobalto para nada natural- Bueno mi madre no tuvo gemelos, nosotros somos uno. Nos dividió para protegernos, pero la realidad es que somos una sola persona, la cual haremos que la muerte de Krela parezca un lindo paseo al zoológico-



Comenzaba a sentir que podía desvanecerme en cualquier momento, lo que él decía no podía ser verdad, ni si quiera tenía una pizca de sentido, ni si quiera podía planteármelo o imaginarlo.



-Cielo, no lo podías saber. Sabía que el iría por ti y si sabias esto….bueno no hubiera podido acabar con los Desdren- Asher fijo sus ojos rojos en mi. Yo solo podía sentir aun sus palabras como témpanos en mi cuerpo. Me voltee porque su mirada quemaba, me trastornaba de una manera única.



-Yo solo quiero ir a casa….-Murmure y después de un grito estremecedor de Serget todo se volvió negro totalmente.



Supe que había perdido el conocimiento por qué me encontré en una superficie mullida, así que ahí había ido a parar. Abrí los ojos lentamente y todo era oscuridad de nuevo. La desesperación se comenzaba a apoderar de mi cuerpo. Y justo cuando pensaba gritar unas manos se sostuvieron.



-Estoy aquí, no pasara nada…- La voz profunda hizo que casi llorara, el hombre encendió la lámpara de noche que reconocía a la perfección, ya que me la había regalado una amiga la navidad pasada. Ahora estaba en mi habitación y no sabía cuál de los hermanos estaba a mi lado.



-Escuchaste la verdad, ambos al matar a Serget nos hemos unido. Soy uno únicamente como siempre debió de haber sido- En su mano tenía algo parecido a un paño húmedo que paso por mi frente cuidadosamente.

-No estoy muerta- Mi afirmación hizo que mirara mis muñecas las cuales se encontraban sin los torniquetes improvisados, los cuales habían sido reemplazadas por gasas blancas.



Sus ojos era de un azul hermoso ahora me miraban con una profunda tristeza.



-Estas a salvo- De pronto me aleje de él, porque no quería prolongar una despedida innecesaria.



-Preferiría que te alejaras de mí, no quiero que me toques de nuevo- Dije con determinación, porque yo había escuchado de su propia boca el cómo me había utilizado. No iba a seguir siendo su entretenimiento. No más.



-No es lo que piensas Ada, lo tuve que decir. Necesitaba un poco de ventaja fuera de la cueva… la verdad es que te amo, te amo más de lo que puedo merecer. Ellos lo sabían y quería tenerte alejada de toda esa mierda pero no tuve mucho éxito con ello, pensé que el se desharía de ti y no te haría daño cuando pensara que no me importabas pero después de todo no se podía engañar a Serget siendo que él fue uno de los guardianes de la vida por mucho tiempo. Después fue castigado y convertido en demonio por querer a una mortal y matarla para que le tuviera cerca de él. Fue por eso que también sabía lo de nuestro bebe- Justo en ese momento pensé en lo mal que me había sentido cuando él me miro fijamente como si me inspeccionara completamente –Así es, el quitaba vidas, el buscaba cualquier cosa tuya, cada recuerdo, cada pensamiento y bueno el bebe se defendió solo. Por eso sentiste malestares –Su mirada era dulce, miraba mi cuerpo de manera tierna y fiera.



-Es aún muy pequeño, además es imposible que este embarazada, es decir solo hace un par de días que estamos juntos…-Su mirada se torno caliente con picardía.



-En esos días puedo asegurarte que practicamos lo suficiente como para tener éxito- Su ceja se elevo con suficiencia seguido de su boca la cual era la sonrisa que me encantaba –Y aun es pequeño, muy pequeño pero está aquí, te protegería. Nuestro pequeño es especial – Y la forma en que sonó nuestro me había desarmado por completo.



-Así que…. Ahora solo eres uno…-Mordí mi labio, porque no sabía que esperar de todo esto.



-Uno, aquí me tienes solo para ti- Respondió de forma seria. -¿Puedo?- Pregunto al intentar tocar mi mano, yo asentí.



-Como te llamare ahora- Dije en un suspiro.




-De hecho me he enterado que mi madre me había puesto Asheraton, pero ella dividió el cuerpo y el alma. Así que de esa forma nos protegió. Tú me rescataste, tú hiciste que deseara protección, amor que te quisiera y tu asombrosamente me aceptaste sin que te dieras cuenta no solo en tu cuerpo si no en tu alma. Tú invocaste a Ashton aquí, esa parte de alma que necesitabas. Me tienes completamente Ada- Le abrase, me aferre contra él, no había duda en lo que sentía, sabía que él me decía la verdad. Mi corazón latía contra mis costillas de forma desenfrenada.



-Me gusta más Asher- Mordí mi labio mientras su risa repicaba en mi oído.



-Seré lo que quieras, solo por ti…-Sus labios buscaron los míos lentamente, su roce me estremecía enviando placer a cada parte de mi cuerpo.



-Y ahora que pasara con nosotros…-Solté la duda al aire, es decir yo me comenzaba a pensar toda una vida juntos, nunca me había permitido imaginar un futuro y justo ahora lo hacía, lo podía ver claro. Nos veía a ambos caminar en un parque de la mano mientras mi vientre se encontraba hinchado y rebosante de amor. Solo que no sabía hasta que punto podía esperarme un final feliz.

-Nosotros, estaremos juntos mucho tiempo, mas del que te puedes imaginar- Beso mi nariz –Ahora que soy uno, que tú me completas puedo decir que agradezco mi condición de dios para poder disfrutar la eternidad contigo- Le mire sin entenderlo por completo –Nosotros tenemos nuestro para siempre, tu eres mi compañera de alma, eres mi destino, eres con quien deseo pasar toda mi existencia y ahora que estamos juntos tu eres como yo. Eres inmortal Ada- no podía creer lo que decía, era increíble. Aunque para ser sincera no me creía nada desde que había conocido a Asher y Ashton. Todo había cambiado de manera radical.





****





Habían pasado cerca de 4 meses, aun trabajaba para el despacho en Italia, de hecho me había quedado como socia. Aunque ahora con mi embarazo pensaba tomarme todo tranquilamente, después de todo Asher me había dicho que nuestra estadía en los lugares no podía ser por mucho tiempo. Aunque si queríamos ambos podíamos darle a las personas la vista de lo que quisiéramos que vieran.




Ahora vivíamos en una villa más grande, teníamos nuestro propio viñedo. Aun recordaba el día en que Asher enfrento el pavor a la luz del día. Ambos habíamos afrontado aquello juntos, yo le había animado a salir para mirar el amanecer. Sin titubear ni duda el me había seguido. Sus ojos al mirar la luz colándose en el horizonte había sido indescriptible, había emoción genuina.

Solo faltaba un mes para nuestra boda formal, al parecer Asher no se cansaba de reafirmar lo nuestro. Además quería conocer a mis amigas y familia. Nadie se imaginaba que estuviera embarazada de exactamente 3 meses. No se notaba ya que aun podía usar mi ropa normal.



Asher y yo habíamos comenzado a tomar clases intensivas de tango, el se movía de forma arrebatadora al compas de Gardel, amaba la gracia de sus movimientos perfectos, a veces imaginaba que tanta dicha era prohibida pero sabía que la merecía. Que la vida me estaba dando la oportunidad de creer en la felicidad en su estado completo.



-Así que ellas son tus amigas…- Saludo mi ahora esposo.



El mes antes de la boda se había ido como agua en las manos. Mis amigas habían venido para ayudarme con los últimos detalles al igual que mis padres y demás familia.



-Ellas son mi bandita, son mi clan, son como hermanas para mi…-Ahí se encontraban todas sonrientes, emocionadas y con vestidos casi iguales ya que en vez de solo elegir a una para ser la dama de honor yo prefería tenerlas a todas.



La ceremonia había sido hermosa, por fin había conocido a Jenny la hermana de Asher. Al parecer ella si sabía de qué iban las cosas era por decirlo de un modo. Ella y sus padres adoptivos eran nada más y nada menos que una especie de triada divina. El pequeño a quien sostenía en sus brazos era su hijo, cuyo padre es uno de los guardianes de unas escrituras antiguas. Según Asher no debía saber más.




La luna de miel fue perfecta. Asher me llevo a Nueva York, a Grecia y a Paris todo en una noche.

Comenzaba a superar el efecto de viajar entre el tiempo y espacio. Nos habíamos amado en cada lugar.



Aunque puedo decir que el lugar que más había disfrutado había sido una posada en Grecia. Nunca me acabaría de sorprender de Asher, de cada movimiento enloquecedor, de sus besos precisos, de su calor envolvente, de su aroma embriagante y de su toque supremo. Simplemente hacer el amor con Asher era único, era increíble y sobretodo nunca terminaba de tener suficiente de él.




Los meses que siguieron se pasaron volando, pero gracias a una de mis amigas no tuve ni un momento de aburrición. Ya que Beu, una de mis amigas había aceptado la invitación para quedarse una temporada conmigo. Era increíble la cantidad de cosas de las que hablábamos, incluso había días en los que me quedaba dormida en plena charla.



Así fue cuando en pleno verano llego Adam. Era el bebe más perfecto que había visto en mi vida, sus ojos de un profundo azul cobalto hermoso como los de su padre. Era un pequeño con carácter, con pucheros daba a conocer su enojo. Lloraba poco además de hacerme sentir completa.




Asher era un padre increíble, un esposo único. Nunca olvidaría nuestro primer encuentro, ni el primer beso o la forma en que irrumpió en mi vida una noche quedándose para siempre en mi corazón.

3 comentarios:

¡¡bamh!! dijo...

¡¡¡¡Aaaaaaaaay que bonito!!!
Me tuviste con una mano tapandome la boca todo el capitulo. Dios, no puedo crees que ya haya terminado¡¡
Diooooos!!!!
Aaaaaay, fue tan fugaz! Quiero más, maás, maaaaaaás!!!!
Diooooos!
Que maravilloso.
Amo tus relatos fantastico-erotico-misteriosos!
Esa historia de los demonios y guardianaes y demás tiene mucho jugo que exprimir. Dios, dios, dios!!!!
Aaaay mi Ada con un bebé lindo y hermoso como ella! *.* Que cosa tan más linda!
Aaaaaaaaay aaaaay aaaaaaay!!!!
Es precioso, lindo, uuuf, que juertes declaraciones!!!
Aaaaay :DDD
Me ha encantado!♥

Te amo mi vida. Y que me menciones en la historia, pufff, uuuy, ya quiero lo mio XD Jajajaja
Te amo♥

Ada Cullen dijo...

Lloroooo mi pollis, mi mariada mia de iop de mi mismitica GRACIAS no tengo como pagarte por tan maravilloso relato Dios esta tan genial, lloro, lo juro, ademas que estoy pasando por algo parecido a lo de la historia y acalro no, no estoy embarazada pero si viendo al hombre que amo jajajaaj Ay Dios pollis me matas.. EU TE QUERO MUITO.. todo desde el principio hasta el fin me dejaste encantada. gracias

Jesica dijo...

WAAA GRACIAS POR LA HISTORIA EJJEJEE :p

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