julio 08, 2010

Capitulo 3: En tu cuerpo o en el mio!!!

Me habia tardado demasiado en subirlo!! x.X Pero aca lo tienen nenas!! Espero que les guste!!


Espero comenten U_U




Saludos y ya casi es viernes!!! xD




Besos!!! Saludos!!




XAu!!










Capítulo 3: Detonantes…

----Edward Pov----

Intente tranquilizar mi ansia de mirarla de nuevo. La verdad si lo meditaba profundamente, ella no debía poseer tal efecto en mí. Su comportamiento y aversión hacia mi persona no cambiaria, debía dejar de esperar algo que nunca llegaría. Me repetía una serie de “posibles” defectos en la chica perfecta, tratando de aliviar un poco todo lo que venía abalanzándose sobre mí desde hacía un tiempo. Escuche un segundo timbrazo proveniente de la puerta.

Me sujete la cara con ambas manos esperando con ello alejar un poco las imágenes que embargaban mi mente haciéndome sentir estúpido. De pronto el sonido de la puerta abrirse me saco de mis pensamientos.

-Eres tú!. Por qué no nos avisaste cariño! Que agradable sorpresa!. – Escuche a mi madre alzar el tono de voz destilando dulzura con cada palabra. Me tense en espera de más información.

Decidí dejar de escuchar como niño pequeño detrás de la puerta de su habitación levantándome para conocer quién era el que estaba teniendo tal recibimiento. Al bajar las escaleras de madera, pude reconocer al dueño del cabello rubio, los pantalones desgastados y la sudadera color verde, que si bien el aspecto era relajado, no dejaba de tener ese toque de personalidad sureña. Mire los ojos que siempre había visto desde que tengo uso de razón, color caramelo, parecidos a los de mi madre. Ese era un distintivo en su familia, así era el color de ojos de mi abuela y de su única hermana; Haley la madre de Jasper, a quien solo conocemos por fotografías y anécdotas familiares. Ella murió justo en el primer cumpleaños de Jazz. No pudo con la batalla contra el cáncer, haciéndose su estado más precario con el embarazo. Pero según cuenta mi madre, era el tipo de personas que luchan en la vida no dejándose vencer o al menos lo intentan en todo sentido. Ella era su hermana menor pero afronto cada etapa de su embarazo y enfermedad con la valentía que pocas personas logran reunir en toda su vida. A pesar de todos los esfuerzos, voluntad, esperanza, no pudo aplazar más su desenlace. Después del nacimiento de Jasper su estado se deterioró rápidamente. Parecía que lo único que esperaba su cuerpo era mantener vivo a su pequeño bebe.
Jasper fue un bebe prematuro, dado a que su madre no tendría la suficiente fuerza para afrontar un embarazo a término. Pero aun así a pesar de los planes médicos y los pronósticos Jazz nació a los 7 meses debido a una fuerte descompensación por parte de Haley, su madre.

La situación se volvió critica cuando se notificó a la familia que se debía elegir entre La madre o él bebe. Ella no dudo ni titubeo al pedir la vida de su bebe. Mi madre a estas alturas siempre nos recordaba lo difícil que a veces se pone la vida, cada desafío incluso cada peligro siempre tiene un porqué de ser. El padre de Jasper decidió que los dos debían morir o vivir. Que si uno vivía el otro lo haría por que venían en el mismo paquete. Mi madre nos contó del teniente Withlock de la marina. Sus palabras siempre lo describían como un hombre poco expresivo, amoroso a su modo.

Así que después del nacimiento de Jazz todo giro en torno de hospitales o tratamientos. Al llegar el cumpleaños de Jasper su madre se encontraba en su casa, ya que su voluntad fue no ir al hospital y quedarse en esta. Murió en su recamara con su pequeño en brazos. Siendo su llanto el que alertara a su padre. El teniente Witlock quedo desecho, poco tiempo después de la muerte de su esposa, él se alejó de todo, incluso de Jasper. Tomando como decisión embarcarse a una misión considerada como suicida. “Cada quien maneja su dolor como puede” Decía a menudo la abuela. Poco menos de 4 meses llegaría la carta donde se notificaba su “heroica muerte”.
Y fue así que el creció como si fuera mi otro hermano. El hermano tranquilo y relajado, el lado opuesto de Emmett. Me imagino que tienen diferentes puntos de vista con respecto a la vida en sí. Mi hermano Emmett toma todo del modo relajado. Quizá eso suene bien, pero ya casi termina la preparatoria. Y aún no sabe que estudiara. Aun se sumerge en fiestas y chicas.
Claro eso sin contar la vehemencia casi adoración que siente por el deporte.

Me apresure a dar un salto antes de llegar al último escalón. Ahí estaba Jazz mi hermano en tantos sentidos.

-Hermano!- Lo salude apretando su mano y dándole un abrazo.

-Ed!- Que gusto!. Le escuche decir mientras imitaba mi gesto.

Mi madre nos miró y contuvo más lágrimas con su pañuelo.

-Mis hijos! De nuevo juntos. A penas puedo creer que Jasper ya estés en la universidad y Edward también se vaya. Ahora solo queda Emmett- Pronuncio con nostalgia al final. Suspiro suavemente y continúo hablando. – Saben, a ustedes siempre los veré como mis pequeños niños. A Jasper perdido en los libros, mientras Edward escuchando música con su amiga Bella, y a Emmett comiéndose todo el pastel y galletas corriendo por el jardín.- De nuevo sus ojos comenzaban a anunciar las lágrimas que se preparaban para deslizarse por su rostro.
La escena estaba tan clara como los días en los que eso era cotidiano. Escuchar el nombre de Bella me hizo sentir tan cómodo. Como si la que faltara en la escena familiar fuera ella. Claro aunque ya no como mi amiga de la niñez. De inmediato frene mis pensamientos. No era correcto crear castillos en el aire que no tienen si quiera cimientos.

-Madre- Ambos dijimos al mismo tiempo. Nos miramos divertidos. Le cedí la palabra, haciendo el gesto con mi mano.

-Madre sabes que siempre será así. No importa que tan viejo este. Siempre contare con el amor de mi familia.- Nos miró alternadamente, sus ojos no necesitaban explicación de lo que en ellos se reflejaba. –Soy afortunado. Son mi luz, evitan que este en la obscuridad dándome el amor que cualquiera estaría dispuesto a atesorar por siempre. Pero milagrosamente soy quien lo recibe sin merecerlo.- Sus palabras me inundaron de orgullo. Eran tan ciertas en tantos sentidos.

-Es cierto madre, no podría describir con palabras todo lo que significas- Bese su frente y se encamino hacia la cocina, secando sus ojos.

-Y bien Edward. ¿Cómo va todo?- Pronuncio Jasper posando su mano en mi hombro.

-Ya sabes, cosas de escuela, el Futbol y Emmett!- Reí al terminar mi frase.

-Si me imagino. Y la parte dura es lidiar con Emmett. ¿Verdad?- Contesto con gesto divertido.

-Y tú que has hecho chico universitario- Lo mire con una ceja levantada.

-Ya sabes. La escuela me trae ocupado, entre la biblioteca y mi dormitorio. Me sé de memoria cuantos pasos los separan.- Hablo casi con aburrición.

-Pero supongo que las fiestas son geniales. ¿No?- Casi imaginaba lo que debían de ser; Sin prohibición, sin dormir hasta el amanecer y con alcohol por todos lados.

-Pues si has ido a una debes contarme tu experiencia- Casi se me sale una risa descontrolada, cuando mire su expresión sincera.

-¿Enserio? – Aun no me creía lo que acaba de escuchar.

-Sip. –

-Me imagino lo que diría Emmett si escuchara tal revelación. – Mi hermano probablemente abriría los ojos como dos platos. Y preguntaría.. Más bien exigiría el porqué de tal “tragedia”.

-Yo también. Créeme que no es por no tener fiestas. De hecho cada día sale una. Pero prefiero leer- Lo mire con gesto de fingido asombro y el rodo los ojos. –Además las charlas con Bella valen la pena. Inclusive son infinitamente mejores que desperdiciar el hígado en las noches. –

Casi me sentía ahogado. Él había pronunciado que estaba en contacto con Bella. Eso me dejo con la guardia baja. Me sentía en uno de esos momentos que te puedes mirar extracorpóreamente, podía casi visualizar mi rostro pintado con dolor. Mis ojos perdidos. Lo que se miraba en mi rostro y en mi cuerpo era únicamente una pequeña fracción de todo lo que estaba sintiendo por dentro. De una forma estúpida e infantil me sentía traicionado. ¿Pero traicionado de qué? Si ella no era “mía” y él era mi hermano. Su amigo. Intente pensar de ese modo para no alterarme. Aunque sintiera la urgencia de tenerla la realidad era que no tenía ningún derecho.

-Con Bella. ¿Enserio?- Trate de mostrarme frio en cuanto al tema.

-Claro!. Es una chica genial. Pero eso ya lo debes saber. Después de todo siempre estaban juntos.- Sus ojos brillaron cuando mencione su nombre. En cambio los míos se endurecieron.

Él sabía que desde hacía años no tenía contacto con la que era mi mejor amiga cuando éramos niños. De eso ya no quedaba nada. Pensarlo hizo que sintiera un hueco en mi interior.

-Sí, lo sé- Los recuerdos me embargaron sin aviso alguno. Cada una de sus sonrisas, su aroma incluso. Las miradas embriagantes. Casi trague en seco.

-Así que bueno hemos seguido en contacto desde hace mucho. Incluso le envié recientemente un libro como obsequio por lo de su premio y su entrevista en la universidad- De nuevo su rostro me hizo sentir incómodo. Hablaba de ella como si estuviese.. Ni si quiera tenía el valor para reconocer que existiera esa posibilidad.

-¿Así que? – Mi voz era monótona y vacía. No deseaba escuchar la respuesta. Sabía que me dolería, aun así lo mire sin emitir sonido o movimiento alguno. Esperando la última estocada a mi corazón y orgullo.

-Me gusta- Me dedico una mirada para examinarme. –De hecho… hoy la veré, le he mandado un mensaje, para ir a tomar un café. – La esperanza refulgía en sus ojos –Y le diré lo que siento por ella- Termino en tono triunfal.

Emergió en mí un debate interno demasiado abrumador. Entre lo que debía hacer, lo que no tenía caso. Y esto sumado al sentimiento que se abría paso frenético en mí; Celos.

Lo siguiente que hice iba en contra de todo sentido.

-¿Por que no vamos todos?- Solté sin si quiera preocuparme de su reacción. –Solo falta avisar a Emmett. –Que sabía perfectamente no iría por la fiesta que daría Laurent en su casa. Mi idea estaba estructurada. Conozco a Jasper lo demasiado para saber que él no se negara.

-Claro, excelente. Así paso también tiempo de calidad con ustedes. – Su sincera sonrisa me hizo sentirme repugnante. Quien era yo para hacer esto con mi hermano. Se suponía que ni siquiera debía estar sugiriendo tal cosa.

Ahora si estaba consiente que me había metido en un maldito torbellino, que amenazaba con llevarme a lo más profundo de mi infierno personal. Pero nada importaba si la veía a ella. No podría ser un desastre. ¿O sí?


----POV Bella----

El mensaje me había dejado aturdida. Jasper era una persona estupenda. Siempre lo he considerado como una parte vital de mi vida. Quizás uso de pretexto su compañía para no sentirme completamente separada de Edward, de lo que antes éramos. El solo hecho de pensar en él es como si fuera una necesidad que crece desde mi pecho hacia mi boca proporcionándome un sentimiento de vacío intenso.

Que podría hacer, si por obvias razones yo había permitido que esto continuara. Habíamos charlado durante meses. La cercanía que llegas a tener con las personas se convierte en un lazo. Obviamente debería verlo. Él siempre estaba ahí cuando lo necesitaba, cuando tenía algún problema, ayuda para algún ensayo o incluso era mi público cuando necesitaba dar algún discurso. Realmente me había involucrado demasiado con él.

Me levante de un salto de mi cama para buscar algo decente que ponerme. Algo que dijera: “Me arregle lo suficiente para tener una charla como amigos” y no “Veme estoy demasiado arreglada, malinterprétalo.” Agarre unos Jeans, una camisa ligera de color blanco con de talles en las mangas. Me puse mis botas negras y tome un saco. Me recordé respirar. Me mire al espejo. Me coloque un poco de perfume. Solo el necesario. Cepille mi cabello y decidí dejarlo suelto. Coloque un poco de gloss. Lista.

Baje las escaleras con expectación. Casi tropiezo con la alfombra en el último escalón.

-¿A dónde vas Bella?- Susurro mi madre desde el estudio.

-Saldré con Jasper. Está de visita- dije esperando que no me bombardeara con preguntas o insinuaciones.

-¿Jasper está aquí? Eso es espléndido. Lo saludas de mi parte cariño.- Su tono era contenido de una extraña felicidad.

Mi celular sonó sacándome de concentración. El numero en la pantalla era el mismo de hacía rato. Quizás se habrá cancelado el café. Pensé.

-Hola- Conteste.

-Bella! Hola solo te quiero decir que en 5 minutos estoy en tu casa para ir por el café. Espero que no te moleste que vayan mis hermanos. – Deje caer las llaves que tenía en mi mano. Sentí un calor recorrerme el cuerpo. Edward iría. Lo vería de frente. Tal vez podría cruzar un hola con él, pero miraría sus ojos como antes. Me perdí en la posibilidad hasta que de nuevo la voz del otro lado me hizo consciente del tiempo.

-¿Bella estas ahí?-

- Claro! No hay problema. ¿Cómo esta Esme y Carlisle?- Solté sin más que emoción.

-Están bien gracias. Entonces paso a tu casa dentro de 3 minutos- Su voz se escuchaba como un eco en mí.

-Ok- Atine a decir consiente de la emoción que comenzaba a tomar el control de mi voz.

-2 minutos- Termino y colgó.

Me recordé respirar. Sentía la ansiedad apoderarse de mi cuerpo atacando como siempre mis manos. Me sentía nerviosa.

Tome asiento en el sofá de mi padre. Todo parecía irreal. Pronto me vi reflejada en el cristal de la pequeña mesa de centro.

-Debí haberme arreglado mas.- Masculle entre dientes.

El timbre sonó haciéndome brincar de sorpresa. Arregle mi ropa, pase los dedos por mi cabello.

-Respira Bella- Pronuncie como mantra.

Al abrirla al primero que vi fue a Jasper con una rosa en su mano. Mire hacia un lado y ahí estaba; Edward Cullen en todo su esplendor con los ojos fijos en mí, su boca en una perfecta sonrisa. Su cabello broncíneo despeinado. Sus ojos verdes hasta lo imposible. Era como si después de mucho tiempo lo viera por primera vez.

-Bella. Esto es para ti- Jasper me tendió una flor.

Mire la rosa de color Rojo. Era hermosa eso es cierto, pero mi flor predilecta eran las orquídeas. Eso lo sabía Edward pero no Jasper.

-Gracias. –Susurre.

-Hola Bella- Escuche su voz. Tan suave cadenciosa embriagante como siempre. Mis rodillas temblaron. Mi corazón acelero su palpitar. Quería gritarle cuanto había extrañado a mi amigo a mi Edward y aun así me mordí la lengua. Me tranquilice.

-Edward! Hola.- Lo mire a los ojos y me gusto lo que vi. Simplemente era el, no era alguien que se creía superior o molestaba a mis amigos en la escuela. Solo era él. Me sonrió de la forma que tanto añoraba y me gustaba desde que tenía 7 años cuando lo conocí.

El momento se hizo cómodo y necesario. Parecía que ambos pensábamos lo mismo cuando nos veíamos.

-Bien andando- Soltó Jasper.

Caminamos rumbo al Mustang negro de Edward. Al parecer el auto de Jasper había sufrido un inconveniente y no había querido encender después de su viaje. El auto que miraba a diario en el estacionamiento de la escuela, donde aparcaban solo las personas que tenían algún papel popular como él. Pronto me sentí una extraña. El auto donde Kathe y el habían tenido su historia de amor junto. Me revolví incomoda.

-Bella ve adelante- Escuche a Jasper. Definitivamente era un caballero.

Me subí al auto. Era demasiado cómodo. Tenía su aroma impregnado en todo el interior.

Coloque el cinturón de seguridad y el me miraba como si estuviera debatiéndose en decir algo.

-Lindo auto- Dijo Jasper quien lo examinaba.

-Es cierto. Bastante lindo.- Apoye el comentario. Me miro de nuevo haciendo que mi corazón se acelerara de forma estúpida.

-Gracias. También tu auto es lindo- Contesto con la voz baja.
Sentía como si el aire escapara de mis pulmones. Un calor confortable me inundó.

El trayecto fue un poco incómodo. Al parecer Emmett no asistiría con nosotros. Tenía una fiesta. Yo sabía de la fiesta, aunque no estuviera invitada. Pero más increíble era que Edward tampoco acudiera. Después de todo era de uno de sus amigos. Llegamos a la cafetería de nombre “Destiny”. Se veía agradable, un anuncio en la fachada anuncia la noche de karaoke que debía comenzar en unos minutos.

La mujer de la entrada se presentó con el nombre de Trixie y miraba a Jasper y Edward como si fuesen unos zapatos de diseñador. Ese gesto me hirvió la sangre, ella comenzaba a mostrarse más confiada con ellos. Edward me seguía mirando. Jasper de forma cortes evitaba los curiosos dedos en torno a su chaqueta.

-Disculpa. ¿Nos puedes dar una mesa?- Me gane una mirada envenenada por su parte y una sonrisa de alivio de Jasper.

-Claro. Por aquí.- Definitivamente la había molestado. Me di cuenta en la forma que en la que se había dirigido a mi casi escupiendo las palabras.

La mesa era circular así que me senté entre Edward y Jasper. Ahora si me sentía incomoda.
Pensé que Emmett aliviaría un poco el ambiente, pero él no había venido así que éramos solo 3.

-Y bien que tal te va Bella- Edward fue el primero en cortar el silencio.

-Pues bien. Aunque esto es demasiado raro. Vamos a la misma escuela.- Mi boca había pensado por sí misma.

-Tienes razón. – Susurro. Más para sí mismo. –Sabes a pesar de tu pequeña observación. Hacía años que no te veía tan cerca como ahora.- Su tono parecía afirmar su propia suposición, había algo más en el pero no pude identificar del todo el sentimiento.

-Sí. Es verdad…. ¿Jasper cómo vas con el trabajo para literatura en el que has trabajado?- Desvié el tema inmediatamente. A lo que Edward solo suspiro.

-Ya sabes que me ha costado un poco de trabajo. Pero está quedando bastante bien con tu ayuda.- Sus ojos parecían querer hablar pero solo sonrió.

-Eso es genial Jazz- Edward lo interrumpió y se giró a explicarle de que iba su trabajo. Mientras en el pequeño escenario con la pantalla y un equipo de sonido se subieron dos chicas a cantar; “Hit me baby one more time” de Britney Spears.

Sonreí. Ambos me miraron.

-Para no saberse la mitad de la letra no lo hacen tan mal.- Soltó Edward riendo también.

-Hey! Dales crédito, al menos tuvieron el valor de plantarse en frente a todos- Jasper siempre en su papel.

-Canta Jasper, muestra de que estamos hechos los Cullen- Le reto Edward juguetonamente.

-Por supuesto que no. Hazlo tú- contesto de vuelta Jazz.

-Claro. ¿Por qué no lo intentas?- Intente animarlo. Me miro con todo el poder de esas orbes verdes.

-Solo si prometes que tú también lo intentaras- Edward me dijo casi para mí. El poder que tienen sus ojos me hizo decir que si sin importar que fuera lo que haría.
Se levantó lentamente, dirigiéndose hacia el escenario. Hablo con el tipo que estaba junto a la pantalla. después miro fugazmente a la mesa y sonrió.

-Bueno aquí estoy- Dijo riendo en el escenario. Todas las personas se giraron para verlo. Las mujeres lo devoraban con la mirada. Un latigazo de celos me invadió.

-Prometí que intentaría cantar.- Me otorgo una mirada y todos se giraron en mi dirección. Demasiada atención me incomoda. Pero ese gesto por parte suya me hizo sentir especial.

-En fin.- Tomo el micrófono de color azul que estaba recargado en la pantalla.

Inicio la canción que minutos antes había pedido..

We'll do it all
Everything
On our own

We don't need
Anything
Or anyone

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?

Acariciaba cada letra en su voz. Lo miraba, me estaba perdiendo en el movimiento de sus labios.

I don't quite know
How to say
How I feel

Those three words
Are said too much
They're not enough

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?

Por muy estúpido que fuera. Pensé en la letra, intentando adaptarla a lo que nos pasaba. No quise ilusionarme con algo que no tal vez no fuera para mí.

Forget what we're told
Before we get too old
Show me a garden that's bursting into life

Let's waste time
Chasing cars
Around our heads

I need your grace
To remind me
To find my own

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?

Forget what we're told
Before we get too old
Show me a garden that's bursting into life

All that I am
All that I ever was
Is here in your perfect eyes, they're all I can see

I don't know where
Confused about how as well
Just know that these things will never change for us at all

If I lay here
If I just lay here
Would you lie with me and just forget the world?

Cuando termino la canción el me sonrió. Me sentía en el séptimo cielo. Quizás no estaba tan loca como había pensado. Hasta que Kathe salió de entre la multitud para abrazarlo. Me descoloco totalmente.

-Jasper se hace tarde. ¿Podemos irnos?- Casi suplique. Me sentía estúpida. Como pude imaginar que Edward cambiaria o peor aún que me quisiera.

-Claro. Solo hay que esperar que regrese Edward- Soltó intentando inútilmente que reconsiderara quedarme un poco más.

-No te preocupes por él. Parece ser que está bien.- Me levante poniéndome mi saco negro y tomando mi bolso.

Camine hacia la puerta mientras Jasper pagaba la cuenta. Era ilógico mi comportamiento, pero me saco de mis cabales ver esa escena. Y creérmela. Una lágrima amenazaba con deslizarse en mi mejilla. Cuando de nuevo esa voz me devolvió a la realidad.

-¿Ya te iras?- Soltó preocupado y tenso.

-Sí. No quisiera arruinar tu velada. Además mañana hay una visita al museo.- Dije mirando hacia abajo.

Él se acercó dudando. Tomo mi rostro entre sus manos.

-Te esperan- Le espete duramente. Me separe de su aroma que me hacía desear su sola presencia.

El me soltó.
-Nunca cambiaras. ¿Cierto Bella? No valen cada esfuerzo. No dejas de comportarte así. Eres irracional- Me dijo fríamente.

-Tienes razón yo soy la que se comporta como una estúpida que piensa que las personas deben saber que pienso para que me lo tiendan todo en charola de plata. ¿Es que acaso no lo entenderás nunca Edward?- Las lágrimas de nuevo se hicieron presentes.

-Supongo que esto será siempre de este modo. Ojala que algún día supieras que el mundo no gira en torno tuyo. Y que eres tan común como las demás.- Eso era un golpe bajo. Le solté una cachetada. Me había herido de nuevo.

-¿Jóvenes les puedo leer la fortuna?- Se acercó una mujer anciana a nosotros. La mire y parecía necesitada así que prefería distraerme que sufrir con el testarudo frente a mí.


-----Pov Edward------


Cuando recogimos a Bella en su casa, supe que mi estúpido corazón no aguantaría. Primero miro a Jasper con una sonrisa. Mire todo su esplendor. La salude con el tono contenido. Ella pareció notar mi mirada, cuando sus hermosos ojos chocolate se enfocaron en los míos, sentí demasiadas cosas a galopándose en mi interior. Su boca estaba en una perfecta sonrisa. De hecho creí por una minúscula fracción de tiempo, que nada había cambiado. Ahí estaba la Bella de siempre, más hermosa que nunca. Jasper estaba ahí. Así que no intente nada.

Al mirarla junto a mi auto, desee que solo fuera un día común en el que ocupara el lugar junto al mío. Ella parecía decidir sobre algo cuando miro el asiento.

Cuando se acomodó dentro, su aroma golpeo mi nariz. Su cuerpo a centímetros del mío. Apenas había escuchado a mi hermano pronunciar palabra. Mi concentración estaba en ella. Cuando se colocaba el cinturón de seguridad, pensé en decirle lo hermosa que se veía, incluso ofrecerle mi ayuda para colocárselo. No podía. Sabía que era demasiado para un día.

Pronto Jasper comento que mi auto era lindo, y fue cuando Bella había hablado de nuevo.

-Es cierto. Bastante lindo.- Mi pecho se ensancho de orgullo, deseaba mirarla y perderme en ella. Tú eres hermosa. Pensé en decirle, pero mordí mi lengua en cuanto lo había pensado.

-Gracias. Tu auto también es lindo. – ¿Qué clase de estúpida respuesta era esa? A lo mejor a estas alturas pensaría que era retrasado o algo por estilo.

El trayecto fue en una palabra; Incomodo. Porque si bien parecía que alguien sobraba ese era mi hermano quien estaba en el asiento trasero mirando todo con esa tranquilidad que me comenzaba a sacar de quicio. Me dio la impresión que estaba desilusionada de que Emmett no fuera a presentarse. Me pareció bastante coherente, ya que éramos un trio bastante extraño; Su amigo con el que habla siempre, ella la única mujer, y el hombre que hacia demasiado tiempo no le hablaba, de hecho en ese momento descubrí quien era el sobrante en la escena.
La chica que nos atendió en la cafetería era demasiado “Amable”, la atención que te pone la gente la agradeces, pero la chica agobiaba con cada palabra, eso sin contar la molestosa voz chillona que tenía. Me enfoque en Bella, en su cabello, en su aroma a fresas y lavanda que siempre había identificado en ella. Pareció notarlo y me regreso una sonrisa pequeña de vuelta. De pronto me dio la impresión de que se sentía incomoda por la atención de la mesera.

Exigió una mesa. La chica se enfadó por cortarle la atención que ella tenía hacia nosotros, aunque esta no fuera recíproca.

La mesa era redonda. Pensé en como acomodarme para poder estar cerca de ella. Pero no tuve que pensar o actuar más, ya que ella se colocó en una silla junto a Jasper donde quedaba otra, al lado de ella que yo ocuparía.


-Y bien que tal te va Bella- Quise ser el primero en capturar su atención.

-Pues bien. Aunque esto es demasiado raro. Vamos a la misma escuela.- Golpe bajo. Eso me hizo sentir de nuevo estúpido. ¿Acaso no había sido bastante rara mi presencia aun aquí?

-Tienes razón. – Me conteste a mí mismo. Tenía que encontrar la forma de salvar mi plática y no quedarme sin nada que decir. Después de todo ella tenía razón. Hacía mucho que no teníamos contacto. –Sabes a pesar de tu pequeña observación. Hacía años que no te veía tan cerca como ahora.- Mis propias palabras me dieron nostalgia. Quería que todo fuera cosa del pasado.

-Si. Es verdad. ¿Jasper cómo vas con el trabajo para literatura en el que has trabajado?- La escuche afirmarlo. Aun así comprendí el modo en el que salió tajantemente del tema. Suspire por que no deseaba terminarlo, quería pedir disculpas, comenzar de nuevo con ella.

-Ya sabes que me ha costado un poco de trabajo. Pero está quedando bastante bien con tu ayuda.- De nuevo la punzada de celos se fundió con la que me recordaba la maldita bajeza que sentía al arruinar el “momento” de mi hermano.

-Eso es genial Jazz- Él se giró para explicarme de que iba su trabajo. Cosa que me asombro, verdaderamente mi hermano me enorgullecía. Pronto en el ambiente se escuchaban las estrofas de una canción si no recuerdo mal primero era la letra original de Sistem of a Down, aunque Britney la haya hecho un éxito más comercial: “Hit me baby one more time” Rebotaba en el ambiente con notas desafinadas, gritos, risas de dos chicas que sujetaban el micrófono con “pasión”.

Mire a Bella quien tenía una sonrisa divina en el rostro.

-Para no saberse la mitad de la letra no lo hacen tan mal.- Dije en tono divertido. Verla sonreír me había contagiado.

-Hey! Dales crédito, al menos tuvieron el valor de plantarse en frente a todos- Jasper contesto uniéndose al intercambio de comentarios.

-Canta Jasper, muestra de que estamos hechos los Cullen- Fue lo único que se me ocurrió decir, aun sabiendo la respuesta que el daría. Era demasiado tímido y no importaría cuanto le insistiéramos él no lo haría. En cambio si ella me lo pedía a mí. Que contaba con eso, ya que había abierto la posibilidad de participar en su lugar.

-Por supuesto que no. Hazlo tu- Listo! Había funcionado.

-Claro. ¿Por qué no lo intentas?- Y ahí estaba lo que faltaba para aceptar. La mire tratando de que adivinara que era por ella que lo hacía.

-Solo si prometes que tú también lo intentaras- Tenía al menos que intentar que ella también mordiera mi trampa. Sería algo sumamente glorioso escuchar su voz. Asintió de modo perceptible. Me había salido con la mía.

Me dirigí calmando los nervios por lo que iba a hacer. Mire al que controlaba el Karaoke, cuando camine hacia él, le dije que quería una canción especial. Que la iba a dedicar a la chica que me encantaba pero sería sorpresa. Luego señale la mesa donde Bella me miraba curiosa y sonriente. Jasper estaba serio, pensando en algo lejano.

-Bueno aquí estoy- Solté divertido frente a las personas que me observaban atentas. Me di cuenta de que la cantidad de chicas era mayor. Aun así yo solo me dirigía a Bella.

-Prometí que intentaría cantar- Dije de nuevo en tono relajado. Miraba fijamente a Bella. Todos siguieron mi mirada hasta que localizaron mi objetivo.

-En fin.- No quise perder más tiempo. Me entro la realidad de que cantaría frente a bastante gente. Solo una de ellas era a la que me enfocaba. Mi único público.

Cante “Chasing cars” con todo el sentimiento que me producía la canción. La letra parecía ser bastante clara en cuanto a lo que sentía. Realmente parecía estar destinada para Bella y para mí.

Lo que ocurrió cuando termino la canción no lo hubiera imaginado nunca. Kathe estaba ahí. Había corrido para abrazarme. Me descoloco. Sabía que las cosas no habían salido bien. Corte el abrazo fríamente.

-Gracias Edward la canción estuvo muy linda- Canturreo Kathe.

-No era para ti. Además. ¿Dónde está Garrett? ¿Y por qué no estás en la fiesta soñada?- Le espete duramente, mientras buscaba a Bella con la mirada.

-¿No era para mí?- Susurro triste e incrédula.- Me lo imagine. Tú no me amas. Garrett está en el auto, pase a la cafetería por un frappe. Para irnos a la fiesta. Pero pensé que me habías visto entrar y por eso era el gesto.- Soltó desilusionada.

-Bueno Kathe. Ve con el hombre que te espera que yo iré a buscar a la chica que has de haber ahuyentado.- Sentí la ira correr por mis venas. Solo temía por lo que hubiese malinterpretado Bella. Salí en su búsqueda, ya que la mesa en la que la había visto la última vez estaba vacía. Mi corazón se encogió. Me apresure a la salida. Poco me importaría si Jasper escuchaba lo que tenía que decirle a ella.

La encontré fuera. Su rostro estaba mirando hacia algún punto.

-¿Ya te iras?- Pregunte con la zozobra afectando mi voz. A pesar de conocer la respuesta, y la causa de que quisiera marcharse. No me atrevía si quiera a pensarla.

-Sí. No quisiera arruinar tu velada. Además mañana hay una visita al museo.- No me permitió mirar sus ojos ni su rostro. Miraba hacia abajo como si el piso fuera más importante que mi presencia. Dolió.

No podía dejar las cosas así, justo cuando comenzaba a estar con ella de nuevo. Por mínima que fuera mi compañía para ella. Me debatí un segundo, pero me acerque para tomar su rostro en mis manos. Era tan cálida, hermosa, suave.

-Te esperan- Soltó duramente. Se alejó del contacto de mis manos. Me sentí vacío. Ella si había malinterpretado todo. Decidí bajar mis manos que parecían enfriarse cada vez más.

-Nunca cambiaras. ¿Cierto Bella? No valen cada esfuerzo. No dejas de comparte así. Eres irracional- Me sentí furioso. Acaso no sabía de cuanto me había esforzado por ella el día de hoy. Como me hería con sus desplantes siempre.

-Tienes razón yo soy la que se comporta como una estúpida que piensa que las personas deben saber que pienso para que me lo tiendan todo en charola de plata. ¿Es que acaso no lo entenderás nunca Edward?- Cada una de las palabras salían haciéndome sentir miserable. Así que eso pensaba de mí. ¿Qué no entendería? Que era un necio que a pesar de todo realmente amaba a la chica frente a él. Fue una estocada a mi corazón.

-Supongo que esto será siempre así. Ojala que algún día supieras que el mundo no gira en torno tuyo. Y que eres tan común como las demás.- Realmente le espete con coraje, venía a decirme cosas que ella pensaba de mi sin siquiera conocer realmente mi vida. Y no es que fuera común. Era única. Pero que más podría decirle para que si quiera dejara de comportarse así. Sentí el impacto de la palma de su mano en mi mejilla. Me lo había ganado. Sabía que merecía todo lo que vendría.

-¿Jóvenes les puedo leer la fortuna?- La misteriosa y canosa mujer se acercó con sigilo. Distrayendo a Bella.

-No creo en eso.- Murmure. Me gane una mirada seria por parte de la mujer. Bella ni si quiera se inmuto de mi comentario.

-Linda. Préstame tu mano- Extendió la mujer la suya, para que Bella colocara su palma encima.

Aunque dudo. Poso lentamente su mano, haciendo contraste su piel blanca y suave con la de la mujer quien tenía algunas pecas, también se miraban asperas.

-Cambios, amor del pasado se convierte en tu futuro, decepción, Confusión y… Oh!- Soltó algo afectada señalando la palma de Bella. Reí irónicamente.

-¿Podría ver la tuya? – Pregunto la señora con gesto preocupado.

Extendí mi mano si con eso dejaba de entrometerse en la discusión que no había terminado con Bella.
-Lo mismo.- Susurro impactada. Nos miró a ambos y asintió para sí misma. –Es algo que aprenderán de manera increíble. Pero así está destinado.

No había entendido palabra alguna. Cuando mire de nuevo a Bella. Me di cuenta que estaba meditando algo demasiado. Gire para preguntar a qué rayos se refería. Pero me encontré solo con el viento. Ambos nos miramos.

-Listo Bella. Podemos irnos.- Jasper irrumpió detrás nuestro.

-Claro- Bella se froto los ojos discretamente dirigiéndose hacia mi hermano.

-Supongo que te veré mañana Edward- Soltó mordaz.

-Creo- Fingí que no me afectaba. En realidad tuve que hacer un gran esfuerzo.

Tomaron un taxi. Yo decidí que sería mejor olvidar todo en una buena fiesta. Me encamine hacia mi auto. Aparque en la casa de Laurent. Después de todo ella lo había dicho. Esto era mi vida…





La cancion es "Chasing Cars" de Snow Patrol!!


3 comentarios:

sara dijo...

Hola me llamo sara y acabo de leer tu blog por primera vez y me encanta espero que sigas escribiendo. un sbs

¡¡bamh!! dijo...

Oh mis Dioses!
¿Que clase de fansese soy sino sabia de este capitulo?
Joder, si, después de leer el pov de Eddie, supe que ya lo había leído, pero no se porqué no tenia un comentario mio! D:
Oh soy tan mala fansese ;(
Ok, ahora lo diré: "Ese Eddie se merece eso XD" jajajaja

Que se largue y deje a mi Jasper con la Chabe :P

Te amo mi Ale :3 Ahora un capi nuevo!
Desde Julio nos tienes en ascuas ;(

SoDhaa Cullen dijo...

WOw ,hola
soy nueva fan
me encantoooo
este cap !!!
es genial
esa cncion me fascina !!
jamas supe como se llamaba y ahora que la escucho wow
me encantooo el cao
muero por el siguiente
besos
cuidense
atte:SoDhaa

Las chicas del Té de Lemmon

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