junio 19, 2010

OS Concurso: "Alguien mas"


Nenas hola!! estoy participando en un concurso con este OS!!


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gracias

Xau!! n_n






OS Alguien más..

¿Por qué no te basto mi corazón?

-Hace más de una semana que parece que no estas- Solté sin más a Bella, mi novia desde hace poco más 2 años. La mujer que pareciera aburrida con mi presencia. La que hacía que mi corazón palpitara con fuerza cada vez que la besaba, la que con una sola palabra podía hacer de mi voluntad solo un pobre eco.

-No. Aquí estoy- A pesar de su intento forzado por controlar su tono seguro, la voz le fallo haciendo que mirara hacia fuera de la ventana como si la lluvia fuera más interesante que nuestra discusión.

-Pues entonces actúas demasiado bien.- Dije en tono divertido, pero la realidad no me causaba gracia o sonrisa alguna. Para ser franco me dolía, pero en nuestra relación yo debía ser el que mediara las cosas. Ella rodo los ojos, pude verlo gracias al reflejo del cristal. Su boca se torció en un perfecto signo de aburrición y decidí dejar el tema de lado.

Ahora nos dirigíamos a la fiesta de Ángela, la mejor amiga de Bella. En el lugar estaría la escuela entera. La mire de nuevo desde su cabello suelto, marcando cada onda con sutil encanto. Su vestido violeta que daba un contraste con su piel nívea y ajustándose a cada curva de cuerpo. Haciéndola verse salida de un cielo al que parecía no estar invitado.

Aparque mirando a la nada. Separarme de la realidad era un poco mejor que seguir con mi novia que en este punto ya era inexistente.

La tarde parecía ir bastante bien. Mire a toda la gente que parecía divertirse, algunos bailaban y otros conversaban. Cuando regrese la vista a Bella note que había nerviosismo en sus movimientos al abrir la puerta.

-Estas demasiado.. ansiosa. ¿No crees?- Me comenzaba a doler su comportamiento. La distancia que sentía entre los dos, esa brecha que sentía cada vez más honda.

-¿Comenzaras de nuevo Jake?- Espeto con aburrimiento y salió del auto con tanta rapidez que casi tropezaba con la puerta.

De pronto unos brazos la envolvieron con cuidado, el momento en el que creí que ella caería y se lastimaría fue detenido por unos brazos que la sostuvieron con un increíble sentido de equilibrio. Me tense cuando observe la mirada que ambos sostenían. Ella lo miraba como si no fuese la primera vez. Parecía que había una conversación en su silencio.

Carraspee ruidosamente. El tipo sujetaba a mi novia de la cintura de una forma que me helo la sangre. Lo hacía como si el supiera todo lo que vale Bella en este jodido mundo. Con ese toque de delicadeza con el que antes la sujetaba.

Me miraron como si hubiese arruinado un momento especial y el la deposito suavemente de pie. Ella se sonrojo de la manera más hermosa. Me atormento tal gesto para él.

La tome de la mano y la guie hacia la fiesta. Ella me soltó. Sujetando su muñeca con un rostro de dolor.

-Me has lastimado Jacob.- Expreso con voz fría. Al mirar el lugar que sujetaba con cuidado mire mis dedos marcados. Me sentí peor. Como es posible que lo que amo lo deshaga siempre.

-No fue mi intención Bells.- Mi pobre voz se hizo eco. Mi corazón se contrajo al notar su expresión de “no digas más”.

-Iré a ver a Angy- Fue lo que atino a decir cuando se retiró de mi lado apresuradamente.
Me sentía estúpido, fuera de lugar cuando mire a la gente a mí alrededor. Todos estaban felices. Había risas y la música incitaba a bailar. Claro yo era un ente en ese momento.

Parecía que fuera lo que sobraba en la imagen o al menos así me sentía.

Miraba a la nada cuando ella caminaba de la mano de Angy. Su rostro mostraba una sonrisa que en el último mes ya no estaba. Era feliz. Estado de ánimo que no había rondado en ella hacia mucho o al menos cuando estaba conmigo.

Al cruzarse su mirada conmigo ella la desvió.

Cruce la habitación para reunirme a su lado. Pero ella pareció notar mis intenciones alejándose rápidamente hacia el lado contrario.

En este punto me sentía inútil. ¿Cómo habíamos llegado a este punto? ¿No se suponía que nos amábamos? Al menos yo lo hacía con todas mis fuerzas. Pero el abismo que se acrecentaba entre los dos no lo había notado con tanta fuerza como ahora.

Habíamos llegado a un punto completamente ridículo. ¿Acaso era tan repulsivo como para que ella huyera?

Quería correr del lugar. Sentía como si las personas supieran mi sufrimiento y se mofaran a mis espaldas.

Decidí que era momento de retirarnos del lugar. La busque con la mirada por encima de la gente sin éxito. Comenzó a sonar “Love Game” de Lady ga-ga haciendo inútil mi esfuerzo por llamarla.

Salí al jardín donde el clima comenzaba a hacerse frio. Me preocupe de que ella hubiera dejado su suéter en el auto y si estaba fuera pudiese enfermarse.

De pronto escuche su risa. Fue como si ese sonido me regresara una bocanada de aire limpio para respirar.

Cuando volví mi rostro para mirarla toda sensación de tranquilidad se esfumo de mi sistema.

De nuevo estaba en compañía del chico que había evitado que cayera y se lastimara. El veía como ella se colocaba su chaqueta negra de cuero. Tomaba su cabello para acomodarlo. Ella le sonreía como nunca la había visto hacerlo, ni si quiera a mí.

Camine hacia su dirección con mi corazón palpitando desesperado en mi adolorido pecho. Me detuve abruptamente.

¿Qué haría? ¿La obligaría a quererme y a estar conmigo? ¿Eso realmente deseaba? Mi cabeza se llenó de preguntas que no me atrevía a contestarme. Me retire despacio hasta que me topé con un rostro conocido; Seth.

-Hey! ¿Dónde es el incendio?- Escuche decirle. No deseaba ser grosero con el chico. Era agradable. Además de ser mí amigo.

Me senté en el una silla que había cerca de las escaleras, estaba solitario. Cuando escuche a Seth llegar a mi lado.

-Pareciera que acabaras de ver un fantasma- Mi cara se tensó al escuchar la opinión de mi amigo. En verdad eso me sentía yo; Un fantasma en la vida de Bella que solo la aterra e incómoda con su presencia. Agache mi cabeza observando el piso de madera.

-Jake esto es una fiesta disfruta! ¿Dónde está Bells?- Me recordó el objeto de mi dolor. Negué sin expresar nada más.

De pronto se retiró al notar mi nulo intento por hablar, cosa que agradecí pero a la vez me sentí solo y miserable.

Todo lo que había pasado me sacudió haciéndome esclavo de un incesante dolor. Porque las cosas se tenían que tornar de este modo.

Mi mente viajo para recordarme lo masoquista que puedo ser.

Yo siempre pidiendo que esto funcionara. Había exigido, exprimido e intentado salvar lo nuestro siempre. Siempre forzándola a quedarse a mi lado. Anteponiendo mis necesidades, sentimientos y demás sobre los suyos.

Y que conseguía ahora, solo culpa atormentadora en torno a su falta de amor para conmigo.

No podía dejar de pensar en todo lo que yo la amaba, en cuanto deseaba que estuviera a mi lado todo mi mundo giraba por ella. Ahora me había estancado en el peor de los muelles del dolor provocado por una acumulación rechazo.

De nuevo mi lado masoquista quiso saber de ella. Salí de modo precavido para mirar la escena que a estas alturas apuntaba al peor escenario imaginable.

No tuve que avanzar mucho para verlos. El rozaba con la punta de sus dedos sus mejillas. La miraba con adoración. Mi sangre hirvió. Quería hacerlo pedazos. Pero eso la haría miserable y acabaría mal todo el asunto.

Me congele cuando ella acerco el rostro de el a sus delicados labios. El, la miraba con advertencia. Como si supiera que en algún punto alguien más los observaba. Bella le sonrió no de modo burlón sino con ternura. Otro latigazo se abrió paso a mi corazón.

Me pregunte cuan dispuesto estaba a seguir soportando. Mi orgullo en algún punto debía cobrarme sensación de razón.

El seguía tocándola con una calma que me hizo saber lo que hasta ese momento quizás ya sabia y me lo negaba, lo que había pasado como un punto ciego frente a mí.

Ellos no se conocieron hoy. Ese trato no lo tienen dos desconocidos. Preste mayor atención en sus rostros. Parecían estar felices por la forma en la que se miraban.

Con lo que paso después me congele. Ella acorto el espacio que los separaba y lo beso. Sus labios buscaron los de el con deseo, mire como ella era la que los necesitaba. Fue un beso suave que no necesita palabras para explicar lo profundo, emotivo o toda esa mierda en la que antes creía.

El beso que presenciaba no se comparaba con los que teníamos. Ni siquiera el que pudiera yo catalogar como el “mejor” podía equiparar o competir con el de ellos. Ella ya no me besaba si quiera con cariño. Habíamos pasado a la parte monótona e innecesaria en los besos que los hacia torpes y se podía encontrar más calor en un cubo de hielo que en alguno de estos.

Fue el punto que no resistí. Mis pies caminaron por si solos. Mi pecho lleno de furia, de ese incesante martilleo que llenada mis oídos de un latido como si fuesen a estallar con el simple esfuerzo de soportarlo.

Rompí el beso haciendo a Bella a un lado sin cuidado alguno, haciéndola tropezar y caerse.

Ella grito de dolor pero no me detuve a mirarla. Sujete al hombre que me había robado lo poco que quedaba de mí con rudeza. Su rostro se contrajo de ira cuando miro lo que le había pasado a Bella. Se zafo con un movimiento ágil esquivando mi puño. Se colocó detrás mío para sostenerme por la espalda mis brazos que buscaban a toda costa acabar con él.

En cuanto mire de nuevo vi el lugar rodeado de rostros que iban a acomodándose formando un circulo distorsionado, ya no estábamos los tres solos. Me enfurecí por haber hecho de esto un estúpido espectáculo innecesario.

-Edward!- Grito Bella sujetando su mano con delicadeza. Así que ese era el nombre del tipo que me había sacado de su corazón.

Él se acercó hacia ella. Volví a estallar en ira acercándome torpemente veloz a su encuentro para taclearlo. El pareció conocer mis intenciones y me freno con un puñetazo en mi mejilla izquierda tumbándome.

Mire en cámara lenta lo demás. Ella miraba con temor a Edward. Supe que el que ocasionaba que ella se sintiera así era yo.

Su rostro era de dolor, disculpa era un torbellino de emociones que me dejo en shock.

La amaba eso era cierto. Pero no era el único que lo hacía por la forma en la que el había luchado por ella. Ahora el la sostenía en brazos preocupado. Se la llevo de ahí rápido sin molestarse en avisarme o al menos tomar en cuenta mi cuerpo que seguía tirado en el frio pasto del jardín.

Paul mi mejor amigo se acercó para ayudarme a levantarme. Yo en cambio quería quedarme ahí. En el suelo para no sentir que el mundo se me venía encima.

Me levante en cuanto sentí las gotas de lluvia deslizándose por mi rostro. Me dirigí si mirar a nadie a mi auto. Cuanto habían cambiado las cosas en un par de horas.

¿Porque a Bella no pudo bastarle mi corazón? ¿Por qué no puede amarme de la manera en que lo hago yo? Sentí la frustración inundarme por completo.Ahora me quedaba solo su aroma que se había impregnado en el auto gracias al suéter de color negro puesto de manera torpe en los asientos de atrás.

Conduje a mi casa de manera rápida. Al llegar mire a mi padre con su rostro sereno. No emití sonido alguno y camine a mi habitación a sumergirme a lo que me quedaba de miseria por el día de hoy hasta que cayera en un punto de inconciencia por el cansancio.

Al despertar mire las secuelas de mi pelea o intento de esta.

Pronto me di cuenta de que podía no ser el único herido. Bella había resultado lastimada. ¿Hasta cuándo seguiré con el enfermo juego de pretender estar con ella? Medite mi propia conclusión. Un tenue escalofrió recorrió mi espalda aferrándose a ella con fiereza.

Tome una decisión que me llevo a salir en busca de una caja y un disco que me hacía falta para mi propósito. Deposite cada recuerdo de ella en mi vida depositándolo en la impersonal caja de cartón frente a mí.

Las fotos donde salíamos juntos, las cartas con falsas promesas de un inexistente amor, su suéter, unos muñecos de felpa que hacía tiempo habían decorado el estante situado en la parte superior de mi escritorio.

Me dirigí escaleras abajo con la caja y el disco en mano. Camine las 5 escasas casas que nos separaban. Toque el timbre con la melodía que parecía grabada en mi mente. Espere unos minutos hasta que abrió la puerta con precaución y movimientos lentos. Llevaba su mano con una pequeña férula de muñeca en un cabestrillo verde. Me odie por tal objeto.

Pensé que me cerraría la puerta en la cara, después de todo, eso y más merecía. Pero en vez de eso se disculpó.

-No hice las cosas como debían y sé que lo que te he hecho es horrible.- Su tono se perdía en un susurro.

-Las cosas son así lo he comprendido. Después de todo creo que no soy lo suficientemente estúpido para no saberlo. Creo que aun poseo algo de dignidad. ¿No crees?- Espete secamente aunque mi voz se tornó adolorida.

Le puse dentro de su puerta la caja con sus cosas. La mire sintiéndome roto. Pero no iba a dejarme caer más bajo de lo que ya me encontraba.

-Toma- Le tendí el disco con cuidado.

-¿Qué es?- La escuche preguntar lentamente.

-Es mi forma de decirte adiós. De decirte como mi alma se rompió. Como me explico todo lo que siento.- Suspire pesadamente. – Sé que en tu vida hay alguien más…- Termine sopesando la frase. Quizás para ella ya hubiera alguien más cuando yo todavía seguía viéndola solo a ella.

Me retire con las manos vacías y el sentimiento de pérdida atravesando mi corazón de punta a punta cuando escuche una letra conocida que me sumergía en la cuenta de mi dolor expresándolo en la canción que le había dado grabada en el disco.

“Tuve un sueño ayer que me
dejo con el alma rota
algo en ti cambio no lo ves
sólo escúchame está vez
por que por ti puedo existir
por que por ti puedo morir
ahora…
me tiembla el corazón sólo de ver
que, ya no me abrazas más
que de tu vida me alejé sin apenas
comprender porque tu amor
es cruel quizá no eres feliz
estando junto a mi...

y vine a decirte adiós no puedo engañarme más
tus besos no saben igual
en tu vida hay alguien más
nunca te podré olvidar
porque por ti aprendí amar aunque
a ti te de igual
sé muy bien que hay alguien más...

me eh vuelto el fantasma de tú voz
la que no recibe amor y aún así no me
importo reencarnaste en mi otro yo
y es irrepetible y es irreversible como
termino....

y vine a decirte adiós no puedo engañarme más
tus besos no saben igual
en tu vida hay alguien más
nunca te podré olvidar
porque por ti aprendí amar aunque
a ti te de igual
sé muy bien que hay alguien más...

en que te falle no lo sabré... y duele!”

2 comentarios:

Beu De Spunk Morita dijo...

oh mi pobre Jake...
Estuvo bueno, ahora para final feliz, meteme a la historia, yo lo consuelo! jajaja XD

san_jacob dijo...

jajaja yo lo consuelo tambien!!! mucha suerte en el concurso!! quue gane el mejor :) besos!

Las chicas del Té de Lemmon

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