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marzo 09, 2012

Delirios Placenteros.....Capitulo 3: Aire

Hola preciosas!!!! Hola mi Beu!!! aca subiendo este capi, lo he leído y reescrito al menos 4 veces xD Y es que quería que quedara perfecto, no pude evitar contagiarme del mundo DH!!! :D Así que aquí tienes algo que he escrito con emoción, con amor y con admiración. Si no es Sábado pero que mas da? Les saludo desde una calurosa noche con la luna oculta y una sonrisa enorme!!! Beu cariño sabes que te amo y que te adoro!!! que escribo esco con mucho amor, que tenemos tropezones pero lo importante es que no las hacemos caídas ;D
Te amooo <3<3






Capitulo 3: Aire

Busque con la mirada a la chica con desesperación hasta  que su voz divertida inundo el espacio.

-Aquí estoy…- Observe el espacio intentando localizarla pero de nuevo me encontré con la habitación vacía.

-Arriba- Murmuro sofocando una risa, y fue cuando mire que se encontraba levitando contra el techo.

-¿Qué haces arriba?- Pregunte sin saber qué hacer, ella parecía fastidiada y yo solo podía pensar en lo peligroso que aquello se veía para ella.

-Ah nada… intentaba matar una araña….-Rodo los ojos- Pues que crees que hago, esto me pasa algunas veces y esta sin duda es del tipo “trágame tierra…”- Espeto molesta.

-Sabes ahora que lo dices podrías cambiar el foco y limpiar las lámparas…- Sonreí ante su puchero desesperado

-¡Ja! Que gracioso genio, pero necesito ayuda aquí- Movió sus manos y resoplo.

-De acuerdo… pero debes admitir que tengo un excelente sentido del humor...-Me  acerque y ella aun en la posición incómoda en la que se veía se miraba hermosa.

-Primero necesito que tomes mi mano mientras me concentro… no deseo caerme, tu techo es mucho más alto que el mío y aquí dudo que solo tenga un raspón- Extendió su mano lo mas que pudo y yo para poder tomarla subí a la cama, su tacto de nuevo me estremeció, parecía como si nunca me pudiese acostumbrar a él y cada vez que ambos nos tocábamos fuera como la primera vez.
Beu cerró sus ojos mientras comenzaba a descender de forma desigual, ella solo apretaba los ojos y yo en cuanto pude alcance su cintura con ambas para sostenerle, un jadeo  seguido de un rubor sutil en sus mejillas apareció.

-Te tengo…-Murmure suavemente y antes de que pudiera hacer algo mas ella descendió rápidamente quedando en mis brazos, su rostro a escasos centímetros del mío su aliento fresco acaricio mi boca entreabierta.

La expresión en su rostro era de vergüenza con una pizca de sobresalto. Justo iba a romper el espacio entre ambos cuando algo me empujo hacia atrás con fuerza.

Caí en la cama, mi cabeza había dado contra la cabecera de madera destruyéndola completamente, busque en mis brazos a Beu, pero los sentí vacios. Me levante de inmediato y me puse por inercia en guardia esperando un nuevo ataque.

-He sido yo… lo siento…-Murmuro la chica con un hilo de voz mientras sus ojos se abrían desmesuradamente con pánico.

-No lo creo…-Susurre quitándome los trozos de madera del cabello mientras la mirada de ella se fue al suelo.

-Te lo digo he sido yo…-Suspiro profundamente- Es algo que me ha pasado un par de veces, de hecho es involuntario. No sé como sucede y por ende no puedo detenerlo...-Cubrió sus manos con vergüenza- De verdad lo siento, se que debes estar molesto como los demás, se que debo irme de tu casa y también se que aunque no quiera es lo mejor…-De un momento a otro ella desapareció ante mi mirada atónita, ella no había sido más que un pequeño destello, diferente al de Acheron o incluso al de un dios. Este había sido en tono violeta dejando un ligero y casi imperceptible halo del mismo color.

Frote mis ojos sin poder creerlo aun, ella se había esfumado frente a mis ojos.

Saque mi móvil y marque el número de Acheron temiéndome su mal humor cuando le dijera lo que acababa de presenciar. Después del segundo timbre el atendió.

-Más te vale que sea tan urgente como pienso por que acabas de interrumpirme con mi mujer- Ash había utilizado un tono que pocas veces le había oído. Casi letal.

-¡Ella desapareció T-Rex! Porque no me dijiste que podía hacerlo, porque no me diste la ficha entera. ¿Ahora como diantres la encuentro?- Hable sin dejarle contestar ni la primer pregunta. Pero la desesperación comenzaba a encender mecha de polvorín en mí.

-¡La dejaste ir!- No era una pregunta era una afirmación que me hizo sentir el ser más inútil del planeta. Solo se me había pedido algo que no pude cumplir ya podía escuchar burlas *Genial Talon… ya no puedes ni conservar una mujer en custodia*

-No la deje ir, ella desapareció…destello-Complete, se me hacía demasiado extraño que Acheron quien siempre sabia de que iba la vida de os demás e incluso el resultado de las cosas incluso antes de que sucedieran.

-¡Ella destello! Vaya, entonces armemos las piezas…-Le escucho hablar del otro lado con Tory del otro lado contándole la noticia- Hasta donde sabemos es bruja ¿cierto? También destella, eso nos saca de nuestro margen “normal” con las Deveraux…-Musito pensativo.

-¿De verdad me estás diciendo que no tienes ni idea de quién es ella, de lo que hace o donde puede estar?- Pregunte aun estando seguro de su pregunta pero esta era una cosa que aun ni yo me la creía.

-No sería la primera vez…-La risa de Tory sonó pero me seguí enfocando en sus palabras.

-No puedo creer que alguien te pueda tomar por sorpresa, es decir tu siempre vas un paso adelante…-Hable caminando fuera de la habitación recorriendo el pasillo mientras buscaba las llaves de la motocicleta.

-No es muy común que pase, pero tengo excepciones… escasas pero si las hay-Contesto calmado- Se de ti Talon, se de mis cazadores y el de los mortales pero tu sabe que el destino puede cambiar y muchas personas son especiales y simplemente no se rigen por un destino propio… sino por un legado- Sus palabras carecían de un sentido inmediato para mí pero las agradecí.

-Gracias Ash, iré a buscarla… aun no se a donde aunque comenzare por su departamento- Conteste cuando ya me dirigía fuera de la casa.

-Encuéntrala Talon… de todos modos yo avisare a quien patrulle esta noche-Dicho lo ultimo colgó.
La oscuridad se perfilaba en el cielo cubriéndole. Bufe.

-Beu ¿Dónde te has metido?- Solté al dirigirme a la cochera para sacar la motocicleta y ponerme en marcha. No quería pensar en los peligros que podía si quiera experimentar. Se aproximaba Halloween, y desgraciadamente había más creaturas oscuras que podían rondar por la noche con total tranquilidad. Acelere atravesando el camino de lodo para tomar la carretera. Después de un tiempo casi record vislumbre las luces y las calles de la ciudad. Había unos cuantos charcos y el tráfico nocturno era un caos que yo zigzagueaba con destreza. Tome el mismo camino que horas más tarde había recorrido a su lado, cuando habíamos escuchado nuestra canción, cuando habíamos hablado, cuando ella estaba a mi lado sonriendo. Apreté la mandíbula con dolor ante la imagen de ella que apareció en mi mente mientras me había tomado la mano y las sonrisas que me había tendido.

-Eres un imbécil Talon…. No entiendes- Dije contra el viento fresco. En unos minutos había llegado a su departamento, las luces se encontraban apagadas. Subí las 8 escaleras que me llevaban a su puerta, toque y no paso nada. Toque incuso mas fuerte con la ansiedad surgiendo en todo mi cuerpo. Cerré mis ojos y me concentre en sentirle. Nada.

Invoque a Ceara para pedir su ayuda.

-¿Speirr qué es lo que te sucede?…-Su tenue forma apareció frente a mí, como quería contarle todo, decirle que estaba preocupado y que ella me abrazara para consolarme. De verdad que me hacía falta mi hermana.

-Busco a alguien… ¿Podrías mirar dentro del lugar?- Le pregunte, no es que no pudiera forzar la cerradura pero ella no se merecía eso. Simplemente no podía irrumpir así en su hogar.

-Te ves muy mal Speirr…-Su mano viajo a mi mejilla intentando frotarla con cariño, solo un leve hormigueo se poso en ese lugar- ¿Pero dime a quien buscas?- Susurro con dulce voz.

-A una mujer…-Trague en seco- La debía vigilar y huyo de mi…-Los ojos de Ceara me miraron en disculpa.

-Permíteme…-Se desvaneció y los segundos que tardo en volver los sentía como malditos bloques de cemento sobre mi cabeza cayendo uno enseguida de otro.

Después ella volvió a aparecer frente a mí.

-Speirr  no hay nada dentro, incluso parece que la mujer planeara salir. Hay ropa regada por toda la casa- Decía Ceara mientras mi corazón se aprisionaba con pesar.

-¿Podrías peguntar por ella?- Dije ante una nueva esperanza.

-Claro, solo dime su nombre, ya he visto su rostro dentro- Me miro dulcemente intentando que me sosegara un poco.

-Beu…-Me sentí tonto por no haberle preguntado su nombre completo, pero quien desea ser formal ahora. Eso era algo que debía aprender; El no tomar todo a la ligera.

Ceara me observo esperando algún dato extra, cosa que no pude ofrecerle. Suspire.

-Es mi aguja en el pajar…-Musite.

-Tienes una bella aguja Speirr… no dejes que se pierda-Dicho lo ultimo volvió a desaparecer. Se demoro un poco más, hasta que después de casi 5 minutos volvió a presentarse frente a mí.

-No la puedo localizar, es como si fuera un punto ciego…-La expresión confusa en su rostro la hacía mirar como una completa adolescente y no como un espíritu guía.

-No te preocupes, seguiré buscándola- Sonreí débilmente.

-Hay algo mas Speirr… un par de guías saben algo acerca de ella, pero no es directamente de ella en sí, sino personas cercanas a su familia. No han querido decirme nada mas- Susurro con la cara en disculpa.

-Pensé que todo entre ustedes se sabía…-Conteste confundido.

-Es que, no solo se trata de un grupo especifico de guías, también tenemos reglas, jerarquías y diversidad…-Cerro sus ojos con tranquilidad-Te impresionaría saber todo lo que hay detrás de todo Speirr… es como si fuera otro mundo- Suspiro.

-No te preocupes, no quiero meterte en problemas…-Ella asintió agradecida.

-Seguiré intentando de todas maneras… y Speirr… no dudes en llamarme si me necesitas… extrañaba verte- Una sonrisa dulce curvo sus labios, después había desaparecido dejándome una esperanzadora calma.

Baje las escaleras de nuevo y monte la motocicleta. Después recibí un mensaje de Valerius:

-Tabitha y yo no hemos visto a nadie con las características que nos ha dado Acheron, pero seguiremos buscando Celta.

Suspire. Mi punto ciego, esto era una mierda, me sentía completamente atado de manos. Ni si quiera tenía una puta idea de donde comenzar a buscar.

De pronto un mensaje de Janice llego:

-No he visto a tu mujer Celta… pero le he pateado el culo a un par de Daimons…-

Después de leerlo me invadió mas la incertidumbre, si alguna mierda de esas tocaba un solo pelo de Beu, ella estaba sola. Me había dicho que no sabía usar sus habilidades ni nada. Suspire y mecí mi cabello con desesperación.

Unas horas más tarde el sol despuntaba, mire el amanecer y recordé el tiempo en el que había sido privado aquel espectáculo para mí. Estaba en una gasolinera mirando por todas direcciones, no había nada en toda la noche no la había podido hallar.

Volví al camino esperando poder mirarla en alguna calle, o quizás la sola idea revoloteo en mi mente.*Tal vez regreso*

Me puse en marcha hacia los pantanos, la carretera completamente vacía al llegar no estacione la moto si quiera. Baje de inmediato y abrí la puerta. La casa estaba sola, estaba fría y yo no sabía que mas hacer. Caí sobre mis rodillas, hastiado de buscar, detestando cada minuto sin saber de Beu.

Me levante y dirigí a la cocina. Me prepare un café cargado  esperando encontrar un poco de sosiego. Después encendí la televisión de la estancia para distraerme. Seguiría con mi búsqueda después de beber el café o así lo creía.

Cerré mis ojos por un momento mientras el cansancio iba haciendo un efecto adormecedor. Me deje llevar o quizás el pensar me arrastro a dormitar un poco.

En mi sueño podía verla, ahí estaba ella en el parque debajo de la lluvia mirando la gente pasar mientras se impulsaba en los columpios suavemente. Las personas le miraban con preocupación, incluso una mujer le había tendido una sombrilla para que se cubriera. Pero ella la había rechazado. Sus lágrimas se confundían con las mismas gotas de lluvia, su cabello escurría.

Abrí  los ojos de golpe, no sabía por qué le había soñado así, aunque prefería el sueño donde ella portaba el vestido rojo ahora dos cosas enfermas pero ciertas rondaban en mi mente; La primera era que al mirarla aunque fuera en sueños me había aliviad y la segunda que ya me desperezaba para ir a buscarla al parque.

Al salir de la casa pude observar las nubes cubriendo mi casa, tome la motocicleta y me enfile hacia una incesante lluvia como la del día anterior *Tiene lógica… tiene lógica* Pensé y desee con todas mis fuerzas que los dioses por una vez estuvieran de mi lado.

Encontré el parque, era en el que a veces Acheron, Kyrian, Julián y Kyle de el santuario jugábamos basquetbol, junto estaban los juegos donde Nikklos y Marissa solían sacar de sus casillas a sus madres.

Me había metido con la motocicleta ante mi desesperación, por fin la observe exactamente como la había soñado, estacione la moto y baje de ella para caminar en su dirección, con el temor de que se esfumara vigile mis pasos para hacerlo lento. Pronto Beu fijo sus orbes sobre mí con sorpresa y tristeza.

No había nada que pudiera impedir la lluvia, de hecho no quería hacer que parara. Sé que podía disipar las nubes pero aun así no lo hice. Ahí estaba frente a mí, ella me retaba en silencio a que le dejara en paz. Pero ni la brisa fresca podía enfriar ni un poco mi cuerpo febril.

-Te encontré…-El alivio ante la verdad de mis palabras me sorprendió e inundo plenamente.

Ella quedo en silencio y desvió su mirada con dolor hacia la grava.

En medio del parque  la gente que corría con desesperación buscando un lugar para cubrirse de la incesante lluvia ahí estaba con ella, quien se encontraba sentada en un columpio sin apartar su mirada del suelo.

-Me debería de ir y lo sabes…- Hablo y de sus labios cayeron gotas trazando estos de una forma seductora.

-No quiero dejarte ir, además con esta lluvia…..- Me acerque acortando la distancia, me sentía dar pasos precisos, incluso contaba mentalmente los segundos antes de acercarme a ella.

-Puedo marcharme a cualquier lugar… ayer lo aprendí…-Alzó los hombros y a pesar de mostrar seguridad sus palabras me mostraban temor.

-Yo aprendí que puedo buscarte en cualquier lugar, pero que desearía no volver a sentir lo de ayer…-Pose lentamente mi pulgar en sus mejillas frías y húmedas identificando una lágrima e intentando apartarla sin éxito.

-Ni si quiera sé lo que soy… -Susurro ronca.

-Nadie sabe lo que uno es… pero lo importante es de lo que hacemos pese a eso…-Sus ojos rompieron mi temple, su mirada triste, sus ojos inyectados tenuemente de rojo y su semblante atormentado.

-Pensé que me odiarías y eso no era algo a lo que hubiera estado preparada- Hablo acercándose a mí, sin más le abrace. Su ropa estaba completamente fría.

-¿Odiarte? No soy un idiota ni un pelmazo para si quiera mirarte mal… cariño no pongas sentimientos y no pienses por mí, normalmente y te lo digo en serio erramos al pensar en lo que los demás sienten o piensan. Por favor no pienses eso- La aferre contra mi cuerpo cuando ella se estremeció.-ahora iremos a casa, creo que has pescado un resfriado…-

Hice que cesara la lluvia un poco pero ante tanta gente no podía ser tan obvio, y no la arriesgaría al viento azotador de la carretera.

Saque el móvil llamando a la única persona que podía ayudarme justo ahora. El timbre sonó una vez.

-¿Talon?-Pregunto Kyrian del otro lado.

-Hey, necesito un favor…-Pedí esperando la contestación del otro lado.

-¿Estas en problemas? ¿Encontraste a la chica?-Pregunto con precaución y con rapidez.

-Si, de hecho quería saber si puedes pasar por ambos al parque y pedir a alguien que recoja la moto-

-Por supuesto, te veo en unos minutos-Colgó y me dedique a esperar.

Vi acercarse su nuevo auto un hermoso Porche que suponía de Amanda. Ambos nos acercamos.

-No quiero estropear tus vestiduras…-Dije con tono de disculpa.

-Bah, el auto no importa. Amanda ha colocado mantas atrás y preparo incluso chocolate caliente. Además estaba pensando en cambiar de todos modos el color- Asentí agradecido. El siempre había salvado mi culo y ahora no era la excepción.

Después de la mirada pensativa que Kyrian de vez en cuando nos enviaba y de intentar que Beu dejara de temblar y estremecerse sin mucho éxito pude ver el inicio del pantano.

-Sabes, Tabi quería ir por tu moto pero Valerius se ofreció. De verdad hubieras visto como lo ha mirado- Rio, agradecí su intento por cambiar de tema.

Dejo el auto y nos acompaño a cruzar el pantano hasta que estuvimos frente a la puerta.

-Deja la instalo- Dije mientras asentía y pasábamos a la calidez de mi hogar. Subí un poco más el termostato, coloque a Beu en el sofá frente a la chimenea la cual prendí. Después puse la tetera.

-No sé mucho de eso, pero creo que debería ducharse o le dará un fiebron-musito en voz baja Kyrian.

-Gracias por todo…-Murmuro a Kyrian levantándose del sofá.

-No es nada… -Contesto él.

La chica se perdió en el pasillo rumbo a su cuarto en donde después de unos cuantos minutos el agua de la regadera corrió.

-Kyrian, hombre de verdad gracias, no sé cómo pagarte de todas las situaciones en las que me ayudas- Le di un golpe amistoso en su hombro.

-Te refieres a que siempre salvo tu culo ¿Cierto? – Extendió una sonrisa divertida-De verdad no es nada, hoy por ti mañana por mi ¿Recuerdas?- Dicho lo último se despidió y salió de la casa.

La tetera chilla anunciando que él te estaba listo, la aparque y después de comprobar que la casa se encontraba cálida para Beu me dirigí a mi habitación para de igual forma darme una ducha. Me sumergí en la sensación del agua caliente relajando mi cuerpo hasta que sin poder resistirme me imagine a la chica que me había puesto en un estado total de paranoia, sus labios, sus ojos y su cuerpo. La imagine abrazada a mí, de pronto mi entrepierna dio un tirón.*Diablos…*Sentí la necesidad de sentirle justo ahí, de hacerle el amor en la ducha, de besarla bajo el agua y de sumergirme en su interior mientras mi nombre escapara de su garganta con algunos improperios.

Salí de la ducha aun necesitado, me vestí con pantalones deportivos y una camiseta blanca. Me dirigí a la estancia y pude darme cuenta que ella estaba en el sofá de dos plazas con una taza en la mano y otra frente a ella.

-Te serví un poco de te…-Como me lo había temido ella se había enfermado ya que su voz se perdía casi afónica.

-Aquí no ha pasado nada de acuerdo, nadie mato al perro de nadie… así que por favor una sonrisa…-Dije sentándome junto a ella, oliendo el aroma de su cabello fresco y delicioso.

-Señor Aquiles…-Su boca se encontraba entre abierta. Sabía que deseaba hacerme enojar, pero sus bromas eran dulces y divertidas.

-Talon…-Le rectifique y ella mordió su labio. Eso para mí era una invitación a probar sus labios carnosos y sugerentes.

-Es lo mismo…-Su risa repico, su cabello escurría de una manera sensual en su rostro enmarcándolo. De este escurrían gotas que trazaban caminos desiguales sobre su piel descubierta, incluso me vi sin recato alguno al mirar cómo se perdían algunas gotas gloriosas entre sus pechos. El escote era sutil, su playera se había pegado a su cuerpo, los jeans de igual forma entornaban sus piernas.

Me acerque y agache acorralándola totalmente en una prisión improvisada por mis brazos, escuche un jadeo en cuanto me encontré lo suficientemente cerca de su cuello.

-Desearía que recordaras mi nombre… pero he escuchado que la mejor forma de que no lo olvides es haciéndote gritarlo- Gire mi rostro, su expresión estaba sorprendida pero sus ojos azabache me absorbieron por completo.





Con amor cielo <3

enero 14, 2012

Delirios Placenteros.....Capitulo 1

Bueno debo decir que escribir algo para tu mejor amiga deberia ser facil, de hecho es un poco complicado por que quieres que todo quede completamente perfetcto para la persona que quieres con tu corazon!!! Esto habia sido parte de una "Guerra" que nacio una noche xD De eso ya varias lunas. Pero aqui esta estas lineas que de verdad espero le gusten a Beu!!! Mi mejor amiga, mi persona en el mundo. Que por ahora no he hablado mucho con ella. Pero aveces la vida cambia, y cambia tanto que ni yo misma se que hacer conmigo. Alguna vez alguien me enseño que acompañar a alguien durante su propia miseria y tormento emocional no siempre es bueno. Asi que Beu te amo de verdad lo hago pero estos dias no han sido los mejores para mi. Espero que te guste esto lo he hecho con todo mi corazon, con toda malicia y que al menos ponga una sonrisa bella en tu rostro :3
recuerda que los amigos son como las estrellas.... aun cuando mas nublado se encuentra el cielo ahi detras se encuentran... no desaparecen nunca.....
Te amooooo <3<3<3<3
Publicare Sabados!!! :D Muajajajaja



Delirios Placenteros...






Capitulo 1: Relámpago


Por que las historias no siempre terminan con finales felices… Al menos eso había aprendido de la manera más cruda y ruin. Sunshine había sido mi luz, me había hecho sentir amado, incluso había cometido el error de confiarle mi corazón.


Había dejado de verla por 2 años, claro que ella había dejado de verme. Simplemente tenía otro destino. Me había repetido Morrigan cuando dejo la nota para huir con el dios Bran.


Me había quedado como al principio de todo; solo. Y no es que no me hubiera esperado algo así de mi vida. Al final todo terminaba siendo lo mismo.


El único cambio ahora era mi inmortalidad. Fue el regalo de consolación que mi ahora ex esposa me había dejado.


-Todo estará bien- Me intentaba animar Acheron.

-Vendrá algo mejor- La ternura de Amanda Hunter no me consolaba ni un poco. Sus ojos viajaban a los de su marido kyrian con preocupación.

Había comprendido que antes al menos me había acostumbrado a la oscuridad por que la luz se había apagado hace mucho. Mirar la luz de nuevo me había deslumbrado haciendo que ahora la necesitase como un demente.


Un aroma irrumpió en el santuario, un aroma exquisito, con notas frutales y frescas. Sin detenerme a ser cauteloso o discreto me había girado. Ahí estaba una imagen extrañamente conocida.


Una mujer en vestido rojo. Había soñado miles de veces esta escena, pero hoy no era un sueño. Ella mi miro curiosa y una sonrisa se cruzo en sus labios.



En mis sueños no había rostro, pero la misma imagen se había hecho presente siempre. Después de casarme con Sunshine pensé que se esfumaría y no había sido así. Solo había pensado que era producto de una película hasta hoy.


La mujer era hermosa, tenía un cierto aire salvaje y su cabello ondulado corto, su piel morena estaba radiante, me hacia querer tomarla en brazos y besarla. Frene mis pensamientos cuando en mi mente se había formado la imagen de sus labios en perfecto corazón chocando contra los míos mientras mis manos descubrían las curvas bajo la tela roja.


-Así… que por que no le dices hola…-Acheron hablo en mi mente. No había burla pero había un extraño tono de complicidad.

-No estamos en la escuela… que seguiría papelitos o a Julián pidiéndole el nombre para “Un amigo”- Le conteste a lo que él solo sonrió.

-Saben detesto cuando ustedes tienen sus momentos…-Kyrian tomo su cerveza mientras guiaba a una Amanda sonriente a la pista de baile.


Fue entonces que lo supe. No estaba en un bar cualquiera, no podía ser una chica normal. Eso me dejaba una duda: ¿Ella que era en realidad?



Con la duda en mi cabeza repicando como gotera a media noche me dirigí hacia la puerta: Salir a tomar aire y despejar mi mente para poder hablar cuando entonces una voz se escucho detrás mío, cálida como una caricia pero con la suficiente fuerza para estremecer mi piel.


-Disculpa se te cayo la billetera- Aquella trivialidad sonaba incluso excelsa en aquella voz.


Me gire y la mire radiante, sus ojos me miraban entre una mezcla de sorpresa y diversión. Frente a mí se encontraba la mujer de rojo, su silueta enmarcaba cada curva deliciosamente. Sus piernas torneadas y su escote invitante. Me contuve de no acorralarla para pasear mis manos por su cuerpo y descubrir cada sendero de su piel.

-Gracias- Susurre, porque en ese momento la cabeza había abandonado mi cuerpo. Me sentí liviano, sentí que incluso podía volar.

-No ha sido nada- Sonrió –Soy Beu…-Estiro su mano. Su nombre había resonado en cada rincón de mi consciencia, tome su mano y la estreche. Sus dedos estaban fríos.

-Talón, mucho gusto- Sin pensármelo me saque la chaqueta. –Estas helada…-Se la coloque sin darle oportunidad de que la rechazara. Quería su aroma en ella y por muy enfermo quería mi aroma en su cuerpo también.

-No hacía falta…-intento mencionar cuando un crujido resonó en el callejón contiguo.

-Espera aquí, por favor no te muevas- Intente aguzar mi oído para escuchar algo mas, pero no había ni un sonido en particular, excepto un par de pisadas silenciosas que identifique como un gato.

-Debo irme…-Escuche en susurro, antes de girarme y decir cualquier cosa ella había desaparecido dejando la estela de su aroma.


El frio de la noche reafirmaba la estábamos, era otoño y se podía mirar por las calles un desfile de suéteres y abrigos desfilar. Las personas estaban ensimismadas disfrutando de la noche del viernes sin preocupaciones, manos entrelazadas se divisaban.

Entre en el bar de nuevo, pude mirar como Apolitas y Demons convivían gustosos. Era fácil identificarlos; Solo habría que buscar a los rubios fuera de lugar, era en pocas palabras encontrar soles en la noche.


-Se te fue ¿Ah?- Acheron se coloco al lado mío, era difícil esconderle algo al Atlante, siendo que el sabia mas de nuestros destinos que nosotros mismos. Incluso yo le había reclamado el por qué no me había advertido con respecto a Sunshine. Hubiera sido todo más fácil si él me hubiera dicho que ella y yo no íbamos a durar ni 2 años.

-No sería la primera que me deja…-Escupí molesto y acido. No deseaba retorcerme en la inmunda melancolía pero la perra se intentaba colar cada que podía y yo no se lo ponía tan difícil.

-Todo pasa por algo Talon, algún día comprenderás que se tiene que sufrir por lo que vale la pena- Supe que Acheron había partido del lugar en cuanto la extraña sensación de electricidad en el aire paso dejando un ambiente relajado.


Bueno sus palabras no tenían ni puto sentido.


Es decir, ya había sufrido lo bastante, había conocido la perdida, la traición e incluso el rechazo de primera mano. ¿A caso los dioses se habían aferrado a maldecirme por siempre? Porque de ser así la eternidad iba a ser como una piedra en el culo.


-Vendrá algo mejor- Grace la esposa de Julián se acerco a mí con expresión reconfortante en ese par de ojos grises. Era fácil pedir paciencia de los demás o intentar que piensen positivamente cuando tienes todo: Una familia amorosa, una pareja que te complementa, hermosos hijos con hoyuelos e incluso hasta un perro y un gato en perfecta armonía. Para mí era difícil decir que todo estaría bien, yo sabía que no tenía la suerte de si quiera tolerarme.

-Estoy bien- Ahí estaba de nuevo dándole a todos la frase que incluso podría decir dormido. No estaba para nada bien y eso solo era asunto mío.


Después de la noche en el bar que se resumía con solo decir que todos la pasaron bien y que yo hubiera sido parte del grupo que la pasó bien, si tan solo hubiera vuelto la chica del vestido rojo. Por fin pude irme a casa, aunque bueno ahora ya no quería irme. Simplemente regresar era recordar y yo por ahora necesitaba estar lo suficientemente cansado o ebrio para no pensar y ninguna de las dos opciones parecía presentarse.


Decidí patrullar un poco, incluso me tope con Tabitha y Valerius, de nuevo me miraron con aquellos ojos de “Lo sentimos, vendrá algo mejor” Bien no iba a esperar que algo mejor viniera simplemente seguiría. Después de todo era un guerrero, debía continuar.


Casi me iba a mi pantano, en unos minutos el sol se asomaría y aunque ya no tenía que esconderme de él, bueno no le veía mucha gracia aun que Apolo me observara y quizás ya supiera de mi vida o falta de esta.


Me subí a la moto y me dirigía a la carretera para tomar el camino que me llevaría al pantano cuando mi móvil sonó y conteste por el manos libres.


-Talon- Saludo Acheron con su voz grave arrastrando el acento extraño y antiguo.

-Buenos días cielo… ya te pensaba en cama- Conteste burlón, no tenía ganas de una charla motivacional por ahora. Quizás tenía ganas de una cerveza y una película o solo de llegar a comer para después dormir. Quien sabe podría ponerme creativo y esta vez podría hacer ambas opciones.

-Aun no he podido dormir. De hecho necesito que te encargues de algo… mejor dicho de alguien- Menciono sereno.

-Pídeselo a alguien más, yo ya estoy a nada de llegar a mi casa- De hecho estaba a 2 escasos Kilómetros de mi hogar.

-De verdad necesito que cuides a esta mujer….-Un resoplido se escucho del otro lado –Bueno, de verdad necesito tu ayuda te veré en tu casa- Y sin dejarme contestar nada mas colgó. Ahora que lo pensaba que el Atlante me pidiera algo no era normal, eso podía significar que las cosas no estaban para nada bien, me sentía con la suficiente suerte para creer en el caos justo ahora.


Después de saludar a Gina, el nuevo caimán hembra que se había auto-adoptado fuera de mi casa, entre y al encender las luces ahí estaba Acheron junto a la preciosa morena del bar.

Ahí se encontraba de nuevo ella portando mi chamarra y con el ceño fruncido en cuanto me miro.


-Tú de nuevo…-Susurro con sorpresa.

-Hola preciosa…- Mire a Acheron, su rostro se encontraba sereno. Pero en mi mente podía escuchar su risa victoriosa.

-Si no puedes ayudarme….-Dijo en mi mente como quien dice el clima.

-¿Así que cual es el problema?- Era estúpido sentirme nervioso, era algo extraño sentirme como todo un buen anfitrión. Quería decir mil cosas pero temía que mis palabras se enredaran y al final terminara por decir algo suficientemente estúpido o incoherente.

-¿Podrías cuidar a Beu? Ella, bueno por ahora de verdad solo necesito que cuides de ella- Acheron nos miro apreciativamente –Tendrán tiempo para conocerse, yo por ahora debo irme- Y como suponía había llegado se fue.

-Sabes... no aguanto más los tacones- Rompió el silencio Beu, quien en un moviente rápido se deshizo de sus zapatillas dejando sus pies desnudos. Aquella imagen natural y un tanto salvaje hicieron que mi cuerpo se endureciera. No había deseado a nadie así desde hacía mucho tiempo. Y simplemente ella era algo más que un trago de aire puro y fresco. Parecía ser una estación del tiempo, algo más duradero. Su sola presencia me hacía sentir aliviado.

-Tu casa mi casa nena- Camine a la estancia y me senté en el sofá de tres plazas. Deseaba que ella se sentara junto a mí. Pero había elegido el reclinable.

-Bien… -se relamió los labios y agito un poco su melena de rizos, y aquello se había visto jodidamente sensual – Así que por que estoy aquí, es decir se que el grandote me trajo pero honestamente aun no le hallo coherencia alguna, no me lo tomes a mal, tu pinta de niño malo y tu casa en el pantano te sientan de maravilla pero no creo que estés capacitado ni preparado para lo que incluye mi compañía- Un ligero tono de advertencia se colaba, yo de verdad quería echarme a reír pero por la honestidad que había en sus ojos me abstuve de hacer si quiera una mueca.

-Bien, yo puedo cuidarte cariño- Le mire fijo y ella se sonrojo – Agradezco lo de la pinta de niño malo, no sabes cómo me esmero en aparentar que puedo patearle el culo a cualquiera. También he de decir que mi hogar no solo complementa mi estilo sino que le da un toque siniestro, es decir, salgo de los clichés ¿No es así?- Le guiñe un ojo y ella desvió su mirada al piso.

-No quise decir eso, bueno quizás un poco- Sonrió apenada.

-Créeme Acheron es muy sabio, sabe lo que hace- Y por un ligero segundo me creí aquello. El tal vez estaba jugando otro de sus acertijos del destino o simplemente necesitaba una niñera mientras descubría que hacer.


-No lo conozco pero parece alguien bueno, demente pero bueno- Un bostezo tímido se escapo de sus labios.

-Necesitas dormir, ven te daré un tour por la casa- Le dije poniéndome de pie.

-No quiero ser una molestia- Susurro mordiéndose el labio inferior, con esa imagen podría torturarme en la soledad de mi habitación, imaginaba dándole un mejor uso a esos labios….

-Aquí es el baño, después tenemos la cocina, donde hay de todo, en especial las cosas que no deberían haber juntas por el bien de tus dientes pero apuesto a que tu dentista después te amara- Su risa era increíble, era fácil estar con ella – Después tenemos la estancia, pilas de Dvd’s y series, ahí está el Ipod, y el estudio donde encontraras la computadora y unos cuantos libros a tu disposición- Su mirada se ilumino en cuanto miro la colección de Sherlock Holmes en el librero.

-Muchas gracias- De nuevo torturaba su labio, yo solo pensaba en darle un descanso a sus dientes para que yo pudiera reemplazarlos con los míos, mordiendo sus labios mientras le robaba jadeos. Si tenía muchas ideas pero las ojeras bajo sus ojos cansados me hicieron pensar primero en ella.

-Este es el cuarto de huéspedes…-Mencione, al abrir se encontraban varias cajas sobre la cama. Esa habitación había sido idea de Sunshine, quien había escogido la decoración de esquina a esquina. Despeje la cama, le di sabanas limpias.


Despedí a Beu cerrando la puerta, mi habitación no estaba lo suficientemente lejos para dejar de pensar en la chica que tenía como invitada; En sus labios sugerentes, en su mirada que entibiaba y adormecía mi tristeza.


Antes de llegar a la puerta de mi habitación pude escuchar agua correr, un baño no me vendría tampoco mal, un baño con ella mientras las gotas resbalaran sobre su piel cadenciosamente, trazaría los caminos desiguales que fueran dejando descubriendo los senderos de su cuerpo. Deseaba a aquella mujer con desesperación. Sin contener mis pies me dirigí a la ducha del baño de huéspedes. Estaba a nada de abrir la puerta con determinación de poseer a aquella chispeante mujer. Hasta que la decidía me gano y la puerta se abrió. Ni si quiera me había dado cuenta que el agua había dejado de correr.


-¡Hey!- Su cabello húmedo enmarcaba su rostro deliciosamente, la toalla se ceñía desquiciantemente en torno a su pecho.

-Disculpa… creí escucharte gritar- Mentí porque justo ahora no tenia otra puta idea. Ella hacía que me perdiera en una forma agradable, era tranquilizante y por mucho que necesitara mi razón y coherencia para sobrevivir, realmente no quería rescatarme a mí mismo.


Salí de la habitación pese a mis deseos de quedarme a verificar si había sido un tatuaje lo que había visto en su espalda.


La tortura en mi habitación ceso después mil vueltas sobre mi cama, claro también con ayuda de una cerveza.


***


-Ayúdame- Susurraba la chica del vestido rojo mientras caía a una especie de abismo.


Desperté para darme cuenta que el sol se estaba poniendo, mi pecho había dolido con solo recordar los ojos tristes y desesperados de Beu. No sabía de qué podía estar huyendo o quien deseaba capturarla y no me importaba. Yo la cuidaría.


Me incorpore con la zozobra de saber cómo estaba. Me dirigí al cuarto donde aun la suponía dormida, tensión subió a mi cuerpo cuando no la encontró en la cama. Hasta que el sonido bajo de la televisión alivio mi preocupación. Camine lentamente hasta que la pude mirar observando un episodio de Friends, habíauna chica rubia envuelta en un vestido rosa. Beu se encontraba comiendo cereal en un bol pequeño. Lo que ciertamente llamo mi atención era su vestimenta. Una playera negra que suponía como mía al igual que el pantalón de dormir que nunca había usado y que había sido regalo de Selene. La hermana de Tabitha y antigua amiga de mi ahora ex -esposa.

Una melodía graciosa sonaba en la televisión seguida de las risas de Beu.


-Es bastante gracioso- Me senté junto a ella y dio un brinco. Su cabello se alboroto al igual que mi corazón. Es decir no era un adolescente, es más no recordaba un momento de mi adolescencia en el que me haya puesto así. Nosotros teníamos el poder al ser guerreros y con Nini todo había sido sin esfuerzo. Ella siempre estaba dispuesta, tenía inmensa paciencia. Pero yo había visto eso como devoción, una devoción que nunca me había atrevido a estudiar.

-Disculpa tome esto prestado- Señalo su cuerpo y yo pude imaginarme lo sin nada puesto.

-No hay problema, puedes tomar lo que desees y si no quieres tener nada encima… bueno no tengo problema con eso- Sus labios se torcieron en una sonrisa picara.

-Ok….-Menciono alargando un poco la palabra.

-Pondré el ejemplo…-Era encantador ponerla nerviosa, así que me saque la playera de algodón para demostrarle que podía ser un espíritu libre. De verdad deseaba que ella lo fuera y siguiera mi ejemplo.

-Quizás mas tarde…- Sonrió y yo me puse cómodo a su lado.

-Así que dime… ¿De qué huyes?- Solté sin más.

-Ya sabes nunca falta el loco que quiere tu sangre- El sarcasmo en su voz casi me dio gracia excepto por su declaración.

-¿A qué te refieres?-

-Bueno, hasta donde sé y por lo que pude observar ayer, alguien quiere matarme y drenarme- Me miro fijamente –No es como si fuera esto nuevo para mí. Pero ayer realmente las cosas se pusieron feas. Acheron me ayudo y realmente no quiero ser la cena de alguien- Murmuro moviendo sus dedos con nerviosismo.

-Pero ¿Por quien desea hacerte daño?- Necesitaba el objetivo, no permitiría que un hijo de puta viniera a si quiera a querer mirarla de modo amenazante.

-Talon… yo soy una bruja en el sentido más literal de la palabra…

Las chicas del Té de Lemmon

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