mayo 24, 2011

Maldita delicia, segunda temporada. Capitulo VII



¡Uf! Si que es ardua la labor de la escuela D: Ni me acordaba que tenia que subir el nuevo capitulo de MD2, aparte pensé que el jodido blogger de nuevo estaba fallando y ya empezaba a maldecir a voz viva. Pero ya estoy aquí :)



Ya tienen el nuevo capitulo de MD2, al ras de casi el termino del día martes -acá en México, claro-, siendo las 23.31 hrs ;)
Sin más, las dejo para que disfruten de este capitulo. Y de las imágenes que me dieron dolores de cabeza. Los disfraces de las chicas son casi a los de las imágenes. Algo así los imagino mi mente x)



Espero sus comentarios y enjoy! ^^



7. Una gran sorpresa



La luna adornaba e iluminaba un cielo encapotado de estrellas. La noche pintaba de maravilla. Sería la noche perfecta para el cumpleaños 27 de Jennifer Lamb. Claro que si le preguntaban qué edad cumplía, ella solo se sonreía encantadoramente y decía: A una mujer nunca se le pregunta su edad. Lo cual era muy cierto. Algo curioso porque antes de cumplir los 18, siempre dicen que tienen más de esa edad, y al pasar la mayoría de edad ellas siempre quieren ser menores. Cosa rara, si me preguntan.
Las 3 amigas no cumpleañeras estaban impacientes en León. Emily con su disfraz de enfermera, que le sacaba suspiros y gruñidos de excitación a los meseros del bar, Luna siendo su personaje favorito Gatubela, aun peleaba un poco con el manejo de su látigo. Continuamente se golpeaba la cadera al intentar soltar un golpe como Doctore* , el de Spartacus: Blood & Sand, su serie favorita en estos tiempos. Renata la ayudaba, con ese disfraz sensual del Sombrero Loco. Sus pantalones ceñidos a su cuerpo, esa blusa de pronunciado escote, que dejaba a la luz esos pechos generosos, que anunciaban una buena crianza de sus hijos, y uno que otro joven que deseaba hundirse en el sabor de su pálida piel.

-Está todo listo, Emily – anuncio el Sr. James Deline, el gerente del bar.
Era un buen hombre. Serio pero amable.
-Gracias. Solo faltan los…
-Invitados – ayudo Luna y soltó una carcajada. –Tarde como siempre – agrego mientras practicaba de nuevo con su látigo y le daba un golpe en el trasero a un mesero.
-¡Mierda! Lo siento… - Luna y Renata se acercaron al mesero para ofrecerle disculpas cuando el tipo se giró, a ambas se les cayó la mandíbula al piso.
¡Era Julien!
Ambas lo supieron y se quedaron sin palabras. ¿Qué demonios hacia aquí? ¡Y de mesero!
El uniforme de los meseros en León era una playera negra obligatoria y unos jeans oscuros que tenían un león en una de las bolsas traseras. Mientras que la playera negra tenía en el lado del corazón una silueta de un león. Las chicas necesitaban con urgencia la ayuda de Jennifer en lo que se refería al uniforme. Aun así, Luna y Emily sabían que solo hombres deberían estar de meseros, mientras que solo chicas serian contratadas para estar en la barra. Cosas de chicas que ansiaban ver traseros bien esculpidos en un bar. Cosas de locas, debo agregar.


-Ya… para la próxima amárrate ese…
-¡Julien! – advirtió el Sr. Deline. Los ojos celestes del hombre penetraron en los ojos del Julien. El joven solo asintió y se alejó de ahí. Sin mirar siquiera a las chicas y sobándose el trasero.
Las amigas se alejaron y comenzaron a cuchichear en una mesa alejada lo más posible de Emily que hablaba apresurada con Ann su abogada, que lucía un despampanante vestido negro ceñido al cuerpo y un antifaz negro. Simple pero elegante.
-¡Era él! ¡Era él! Oh Luna, era él – repetía Renata con el corazón latiendo en su garganta.
-Lo sé, lo sé, lo sé – jadeaba Luna con el pulso igual de agitado que su amiga.
Sin decir nada más. En parte porque su sorpresa no se los permitía y otra porque se entendían sin palabras, ambas chicas se abrazaron. Cerraron los ojos con fuerza. En un mudo entendimiento que iba más allá del conocimiento humano.
Emily las miro entrecerrando los ojos y se acercó a ellas, dejando a Ann con el Sr. Deline y su pulcro traje gris Oxford, su antifaz permanecía en su oficina. Más tarde, según había prometido, iría por él y se lo pondría. Solo para perderse entre la multitud de jóvenes que poco a poco entraban al bar.
-¿Y a ustedes que les pasa? – pregunto mirándolas.
-Nada, nada… - hablo Renata aun agitada. –Estamos emocionadas – sonrió.
Vaya que si lo estaban.
-Si… ¿Quién ha llegado? – Luna se puso de pie y se asomó a la puerta.
Evan entraba, seguido de su primo Eric y una chica morena de piel blanca.
Luna jalo a sus amigas hacia ellos. Mientras les susurraba quien era quien, bueno, salvo la identidad de la chica. Luna supo que era Evan porque su cuerpo musculoso lo delataba. Además de que aún no llevaba su antifaz puesto. Ambos hombres llevaban impecables smokings, mientras que la chica llevaba un vestido vaporoso, como de un hada. Las 3 amigas de inmediato supieron que aquella morena de ojos azules les simpatizaría.
Luna cruzo la distancia que la separaba de Evan y se colgó de su cuello, soltando las manos de sus amigas antes de hacerlo.

-¡Evan!
-¡Luna! – Evan la envolvió con sus brazos. –No esperaba este recibimiento – confeso una vez que Luna se separó de él, y lo dejo perplejo al ver su disfraz. –Rawr, estas…
-¡Sexy! – contribuyo la chica al lado del primo de Evan.
-Gracias – dijo sonrojada. -Soy Luna, ellas son mis amigas Renata y Emily… - sonriendo Luna le estrecho la mano.
-Hola, soy Amelie… - las contemplo unos minutos y después soltó: -Son las chicas de las que habla la metiche de la Sra. Spencer. Vieja bruja – mascullo molesta.
Las cuatro mujeres estallaron en carcajadas. Los chicos las miraban sin entender una palabra.
-Venga, Eric, tú mismo dices que es una metiche… - codeo al primo de Evan. El chico asintió conteniendo la risa.
No sabía que tan rápido Amelie pudiera hacer amigos.
-Sí, si es una vieja metiche. Siento como si ya las conociera – entrecerró los ojos.
Esta vez Renata y Luna rieron.
-Él es Eric, mi primo… Luna tú ya lo conoces… - agrego.
-Sip… - asintió. –Ellas son mis amigas – Renata no podía dejar de verlo, en verdad que era guapo. Pero al ver las manos entrelazadas de la chica y Eric supo que era hombre de otra mujer. Y ella respetaba eso.
-Los dejo, ya llego William – chillo emocionada. Luna asintió y jalo a Evan hacia una mesa.
-¿Les gusta esta mesa? ¿Quieren una más cerca del escenario? Mi hermano va a tocar… - dio un brinquito.
-No, esta nos parece genial… - asintió Eric.
-Perfecto… Los dejo, cualquier cosa ponen la Gatuseñal – bromeo y se alejó de ellos.
-¡Hey! Esos ojos – observo Eric.
-Es que se ve hermosa… - murmuro sin perder de vista a la morena que brincoteaba abrazando a Renata.


-Pensé que no vendría – le decía Luna a su amiga.


-Uf, esta como Dios Griego, Luna – contribuyo Renata jadeando. Ambas se carcajearon.
-Rens – saludo William quitándose el antifaz que le cubría la mitad de su rostro.
-Will – Renata sonrió abiertamente. Otro hombre que podía con ella. Claro que nadie como Julien Van Gulick. De cualquier forma no podía negar que el rubio tenía lo suyo.
-Luna… - saludo el rubio estrechando la mano de la morena. -¿Cómo están? No… - las callo levantando la mano con la palma hacia ellas. –Están hermosas.
-Vaya, gracias… - contestaron a la vez y después rieron.
-Vamos, te llevare a una mesa… - Renata se colgó de su brazo y lo se alejó de Luna. La morena se sentía impaciente. Quería ver a Tristan.


Emily estaba parada fuera del bar. Abrazándose con los brazos a la espera de Logan.
Su sonrisa se amplió cuando lo vio bajar de su Alfa Romeo plateado. Logan le sonrió apenas cerro su auto con el control de sus llaves y se encamino hacia ella. Le zampo un beso que de inmediato le robo el aliento y el frio del cuerpo por el fuego del acto.
-Estas deliciosa – susurro en uno de los oídos de la pelirroja. Ella no pudo evitar una risa tonta. Se sentía una adolescente a su lado. Como si el tiempo no los hubiera separado 5 años. Eso ya no importaba ahora. Salvo sentirse en sus brazos.
-Emily… - alguien detrás de ellos se aclaró la garganta.
Logan giro y gruño por la interrupción.

Patrick Snyder, el profesor de Historia del Arte sonreía a Emily, ignorando olímpicamente la mirada de advertencia de Logan. Emily tomo la mano de Logan para calmarlo, eso no ayudo en nada. Logan la pego a su cuerpo. Marcando su territorio de inmediato.
-Logan, él es Patrick, trabaja en la Universidad – sonrió a ambos hombres. De inmediato la tensión cayó en el aire.
-Logan… - Patrick estiro su mano.
-Patrick… - Logan la estrecho con fuerza. Sin despegar los ojos del tipo frente a él.
-Si… - suspiro Emily. –Vamos adentro… Hace frio – murmuro y empujo a ambos dentro del bar.
Ni de loca los sentaba juntos, así que envió a Patrick a la mesa con Evan y su primo. Mientras que Logan fue a dar con William, el jefe de Renata.
Emily camino hacia Luna.

-Se te juntaron los hombres, ¿ah? – bromeo Luna. Emily le dio un coscorrón.
-Shh, puede escucharte alguien.
-Lo dudo, la música ya está lo suficientemente ruidosa – le dijo en la oreja. –Dime cuando puedo tomar clases de Historia con tu colega – sonrió picara.
-No puedes… Ya no tienes 18…
-¡Oh! – jadeo con los ojos en blanco. –No me lo recuerdes…
La pelirroja estallo en risas.




-¡Hooooola enfermera! – grito Dorian apenas entro al bar. Emily lo abrazo.
-¡Dor!
-¡Dios! Tú quieres provocarme un… -sonrió perversamente. –Ok, no lo diré con Gatubela al lado. Puede llamar a… ¡Batman! – abrió los brazos en cruz. –Mátame Gatubela – echo la cabeza hacia atrás y se arrodillo frente a Luna teatralmente.

Luna no contuvo la carcajada y le rodeo la nuca con su látigo.
-Después, Bruno Díaz – susurro al rubio.
Dorian estallo en risas y se puso de pie envolviendo la cadera de Luna con su fuerte brazo. Su disfraz de Robin, el compañero de Batman no dejaba sus músculos a la imaginación. Esas mallas entalladas y su antifaz de murciélago eran estupendos. ¡Oh Dios! Sus mallas… Mmm. Que se alce la capa para poder ver… Su disfraz completo, claro.


-Te llevare a tu mesa, Dor.
-Gracias, enfermera – le paso un brazo sobre sus hombros. –Nos vemos después Gatubela.
Luna asintió.


Emily dejo a Dorian junto a Patrick. Ambos profesores se saludaron con un movimiento de cabeza. Patrick y su simple disfraz de… Un momento. Smoking como la mayoría y un antifaz. Al parecer solo Dorian se había tomado en serio eso del disfraz obligatorio. Sonriendo se alejó y fue con Logan. El moreno la sentó sobre su regazo.
-Mmmm. Comienzo a sentirme enfermo… - le dio un beso en el cuello.
-¿Los dejamos solos? – interrumpió Renata.
-Calla… - Emily rodo los ojos. –Venga, ayúdame a organizar a todos para cuando llegue Jen – Renata tomo la mano que le ofrecía la pelirroja y se alejaron de ahí.


Luna aun esperaba a Tristan con la vista fija en la puerta.

-¿A quién esperas? – pregunto una voz detrás de ella. Se giró.
-Dorian… - sonrió al ver la cara cubierta por el antifaz de Batman.
-Luns… - Batman hizo una mueca.

-¡Chuck! – jadeo un segundo después. -¿Por qué no me dijiste que vendrías de Batman?
Charles se quitó la máscara y sonrió.
-Era una sorpresa Gatita – le acaricio parte de la mejilla que estaba descubierta por la máscara de ella. Luna se estremeció.
-¿Y tu amiga? – pregunto mirando sobre el hombro de Chuck.
-Se arrepintió al último segundo – dijo sin una pizca de tristeza.
-Lo siento…
-Mentira – sonrió.
-No, si, si lo siento… - agrego con rapidez. Pero lo cierto era que no lo sentía ni una pizca. Conocía a la perfección los gustos de Chuck, y sabía que el chico solo tenía conquistas de una sola noche. Y aunque eso le alegraba porque así tenía a su amigo para ella sola. La ponía a pensar acerca de si ella sería solo una noche.
-La verdad no invite a nadie – confeso Chuck. –Quería estar solo contigo… - los ojos celestes de Chuck le tocaron el alma. Se sonrojo, y agradeció llevar la máscara de Gatubela.
-¿Charly?
-¡Evan! – ambos se abrazaron fraternalmente. Luna suspiro. Empezaba a sentir el calor de los largos dedos de Chuck correr por cada rincón de su cuerpo.
-Luna… ¿Por qué no me dijiste que vendría, Charly? – acuso Evan.
-Yo… lo olvide…
-Típico – dijeron ambos hombres al unísono.
-Sí, ella ha estado en la luna, ¿o no Luna? – Chuck la miro divertido.
-El trabajo… Mucho trabajo… - suspiro.
-Venga hombre, hay que ponernos al día – Evan arrastro a Chuck lejos de la morena. Cosa que Luna agradeció. ¡Uf!
Se tendió en uno de los bancos largos cerca de la puerta.
Renata se acercó a ella.
-Uf, que hombres… - jadeo mirando a Evan y Chuck. –Aún recuerdo cuando tú y Evan…
-¡Rens! – chillo Luna, divertida.
-No puedes culparme, tiene un culo de ensueño…
-¿Quién tiene un culo de ensueño?
Ambas alzaron la mirada. Jack, el hermano de Luna, y Lex estaban frente a ellas. Ambas se pusieron coloradas.
-Nadie – Luna abrazo a su hermano. -¿De qué se disfrazaron?
-Somos Lestat y Louis, el quejón – Jack codeo a Lex.
-Tu eres Louis el quejón – observo divertida, Renata. Perdiéndose en el cuerpo de Lex. Ese disfraz le quedaba muy bien.
-Si… Pero también soy el más atractivo. Venga, las chicas me confunden con Brad Pitt – sonrió pícaro a Renata y le guiño un ojo.
-El más atractivo… - bufo Jack. –Mueve tu trasero y llevemos los instrumentos al escenario. Después presumes tu atractivo, asqueroso vampiro. Nos vemos, Lunática – beso la frente de su hermana cubierta por la máscara de vinil.
-Oh Dios, ¡que me muerdan! – gimió Renata.
-Es mi hermano del que clamas una mordida - murmuro Luna con una mueca de asco.
-Ok, pero no puedes negar que están muy guapos.
-¿Qué quieres que diga? Para mí, Jack es un chango con ataques – comento burlona mirando como su hermano se peleaba con Lex y le daba un coscorrón. Renata por su lado miraba embelesada su disfraz. Un vampiro… ¡Hell yeah!
-Pero para mí Lex es un delicioso vampiro… - gimió Renata.
-Ok, necesitamos unos tragos. ¿Dónde está Jennifer? Pasan de las 9 – miro el reloj sobre la barra.
-No sé, quizá Rosty…
-¡Nats!
-Vince… ¿Y tú eres…?
-Soy John Travolta – giro los ojos como si fuera obvio. Las chicas lo miraron con una ceja levantada. –Ya… les daré una pista… Adoro cortar gargantas, y comerme la carne de los clientes a los que mato en deliciosos pasteles de carne.

-¡Sweeney Todd! – gritaron las chicas al unísono. Amaban a Tim Burton.
-Sabía que adivinarían – sonrió.
-Te falta el mechón blanco – Luna señalo su cabello. –Y un poco de ojeras…
-Ya va, - alzo las manos para silenciar a Luna –ayúdame con eso Nats.
-Perfecto – Renata lo jalo a los servicios y comenzó a maquillarlo. Luna estaba sentada en los lavabos. Habían entrado a los baños de chicas.
-¿No gritaran como locas si me ven aquí? – Vince miraba nervioso la puerta.
-No, créeme. Han pasado cosas peores que un chico siendo maquillado por su hermana, Vince – tranquilizo Luna.
-¿Por qué siento que eso no es nada alentador? – frunció el ceño.
Ambas rieron.
-No te muevas – Renata llevaba consigo su equipo de maquillaje profesional. Era buena, muy buena. Termino en ponerle ojeras y empalideciendo la bronceada piel de su hermano, para después pintarle un mechón del lado derecho de blanco. Acomodo su traje antiguo y listo.
-Wow, Sr. Barbero demoniaco – sonrió Luna apreciando el trabajo de su amiga.
-Tomare eso como un cumplido. Las dejo, tengo que cortar un par de gargantas - hizo una reverencia y salió del baño.
-¿Chicas? Emily las busca… - Ann se asomó al baño. Las chicas asintieron y la siguieron hasta la barra donde Emily se mordía las uñas.
-¿Pasa algo, Emi? – Luna le paso un brazo por lo hombros. Su amiga estaba más pálida de lo normal.
-Rosty llamo… - dijo sombría. Eso no anunciaba nada bueno.
-¿Jennifer está bien? – se apresuró a preguntar Renata.
-Sí, ella está bien – asintió Emily. Pero oculto su preocupación.
-¿Entonces? ¿Qué es lo que está mal?
-Bueno, ella no contesta su móvil, Luna – Emily estaba preocupada por su amiga. La había visto rara el día de ayer cuando les dio sus disfraces, pero esperaba que fuera porque estaba nerviosa por la fiesta o algo por el estilo.
-¿Cómo dices? – Renata se acercó más. Jennifer no podía estar perdida, herida o algo por el estilo, ¿o sí?
-Jennifer no contesta. No sé qué le pasa, chicas… Estoy preocupada – confeso por primera vez en voz alta.
-¿Qué fue lo que te dijo Rosty? – cuestiono Renata.
-Qué bueno… él le había dicho que… la… -dudo en seguir.
-¡Vamos! Suéltalo – exigió Luna, dando un manotazo sobre la barra.
-¡Le dijo que la amaba! – jadeo y cubrió su rostro con las manos.
-¿¡Cómo!? – chillaron Luna y Renata al unísono.
-Sí, eso, que la amaba. Rosty fue a buscarla a su departamento y ella… No estaba en casa.
-¿¡Por qué llamo hasta ahora!? – gruño Renata. Luna la secundo con un rugido.
-Pensó que ella estaba aquí, pero… Aun no llega…
-Emily… - Luna poso la mano sobre el antebrazo de su amiga, intentando calmarla.-Seguro que Emily está bien.
-No lo sé, Luna. Jennifer no suele desaparecer así como así…
-No he desaparecido.
Las tres se giraron hacia la voz. Era Jennifer. Jennifer y un tipo con traje oscuro. Luna sabía quién era: Andrew Norton.

2 comentarios:

Ada Cullen dijo...

hoy sera toda mexican NO MAMES BEU, enserio emprio de final a cominezo PUTA JENN lastimara ami pobre Rosty, no seas mamona, quede con el cristo en la boca pobre mi Rosty pobre... ella no lo quiero snifff... que puedo decir oh dios esa fiesta promete promete prometeee... grito con todos los disfraces y ese humor mnegro de todas... hasta yo morbosee alos invitados...
finalmente PUTA JENNEIFER LE ARRANCARE LA LENGUA SI LASTIMA A ROSTY.... ME ENCNATO EL CAPITULO

VioletaHerondale dijo...

Andrew Andrew si si! Vamos Jen que yo te apoyo aunque te cojas a 20 000 xD tss que puedo decir Beu . Ella es mi favorita! y el Rosty, tss ni modo me adelanté y leí los títulos s: así que se queda con el Rostizado pero es su party que se divierta! y Madres! se les van a juntar todos los cu... cuerpos :D de hombres bellos ahí! Necesitan decidir, bueno divertirse con todos y luego decidir xD

Las chicas del Té de Lemmon

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